EN NOMBRE DE MI PADRE. Luzmila Villanueva, 84 años, mantiene viva la memoria de su padre, Alejandro Villanueva, en su casa del Rímac. Cuenta que le reza todos los días. Aquí vive junto a sus sobrinas, que la protegen y le dan los cuidados necesarios, sobre todo en estos días de pandemia. (Foto: Omar Lucas)
EN NOMBRE DE MI PADRE. Luzmila Villanueva, 84 años, mantiene viva la memoria de su padre, Alejandro Villanueva, en su casa del Rímac. Cuenta que le reza todos los días. Aquí vive junto a sus sobrinas, que la protegen y le dan los cuidados necesarios, sobre todo en estos días de pandemia. (Foto: Omar Lucas)
Jorge Chávez Noriega