Arturo León

Una pollería con onda. Así podemos describir a Primos Chicken, restaurante ganador del primer lugar de los en esta categoría de restaurantes. Cuando los primos -de sangre- Madueño se juntaron para abrir este local en la esquina donde siempre comían pollo a la brasa de niños, decidieron hacerlo con cariño. Esa fue la clave del éxito.

No idearon una receta distinta, innovadora o nunca antes probada para pollos a la brasa. Su objetivo fue hacer un pollo principalmente jugoso, con buenos acompañamientos, las cremas de siempre -y en cantidades generosas-, regresar a las papas onduladas (como era varios años atrás) y hacer un local acogedor. 

Todo eso lo comprobamos al visitar el local ubicado en la avenida Conquistadores. El negocio está bien decorado: tiene frases, cuadros, pinturas, muñecos y todo tipo de detalles sobre la figura del pollo. Se aprecia hasta en los baños. Cuenta con un bar al centro y televisores en varios puntos. También es un buen point para ver un partido de fútbol con amigos, pollo y/o cerveza.

Cuenta con una estación de postres que se diferencia del resto de lugar (son buenazos, por cierto), mozos correctos y muchos trabajadores que mantienen todo impecable. El secreto no estaba solo en pollo, sino en todo lo que lo rodea. 

Primos Chicken Bar: Conoce la historia del mejor pollo al brasa 2019