Gianluca Lapadula entró en la órbita de la selección peruana por sus goles en el Pescara de la Segunda División de Italia.
Gianluca Lapadula entró en la órbita de la selección peruana por sus goles en el Pescara de la Segunda División de Italia.
Arturo León

Cada vez que nos enteramos que existe un jugador peruano en el exterior que nadie conoce, nos invade la curiosidad. Pensamos, automáticamente, que se trata de un crack de otro nivel. Es como si el solo hecho de que esté fuera del Perú, lo convierta en una especie diferente. Claro, no estamos acostumbrados a ver talentos nacionales en Europa sin que antes hayan paseado su fútbol por Matute, el Monumental o el Alberto Gallardo. Quizá sea por eso. Recuerdo casos como el de Anderson Cueto, que jugaba en Polonia. Sus videos indicaban que tenía una buena pierna zurda, actuaba como mediapunta y gambeteaba a cualquier defensa. Han pasado los años y, después del Lech Poznan, nunca volvió a cruzar el charco. En la selección tampoco le fue muy bien. Solo formó parte de un Sub 20 y en la mayor nunca debutó. También se podría hablar de casos como el de Joazinho Arroé, que estaba en Italia, o el de Cristian Benavente, ex miembro del Real Madrid Castilla.

El caso de es diferente al de ellos, pero desde que su supo que tiene madre peruana su nombre generó la misma expectativa que los ya mencionados. Desde la temporada 2015/2016, cuando hacía golazos en el Pescara de la Segunda División de Italia, fue trending topic todos los fines de semana. La gran mayoría de hinchas y un amplio sector del periodismo especializado, pedía que Gareca evalué su situación. Hoy la cosa ha cambiado. El apoyo al delantero del Lecce de 30 años no es tan masivo como antes porque ya nos rechazó una vez.

Aquí vamos a hablar de las razones que existen para convocarlo -si llega a estar disponible por normas FIFA-, pero también para dejar de hablar de él de una vez por todas (algo por lo que me inclino más).

¿Por qué sí debería ser una opción?

1) Porque ha demostrado ser un delantero productivo. En el Pescara, anotó 30 goles en 44 partidos. Fue la mejor temporada de su vida. Además, marcó de todas las formas posibles. Le recuerdo hasta un golazo de chalaca, lo que muestra su habilidad dentro del área. Este año en Lecce lleva siete goles en 16 partidos. Nada mal.

2) Porque nuestros mejores delanteros están en el tramo final de su carrera. Paolo Guerrero acaba de cumplir 36 años y Jefferson Farfán tendrá la misma edad de su amigo en octubre de este año. ¿La de Qatar es su última Eliminatoria? Es muy probable. ¿La Copa América de este año será la última de sus carreras? Es casi un hecho. Es cierto que se mantienen en equipos de categoría y su nivel -mermado con el paso de los años- sigue siendo de selección, pero tenemos que ser realistas: son sus últimos años.

Ahora mismo, Raúl Ruidíaz es el llamado a quedarse con el puesto de '9′ cuando ellos ya no estén.

¿Por qué deberíamos olvidarnos de él?

1) Porque ya nos rechazó una vez. En el año 2016, Ricardo Gareca viajó hasta Italia para sostener una reunión con Gianluca Lapadula. En la foto se les ve sonrientes y se generó mucha expectativa en el país luego de ese encuentro. En ese momento, el atacante estaba haciendo tan bien las cosas en Pescara que se hablaba de un posible fichaje del AC Milan. Como en todo país, llegar a un grande de la Liga significa tener más exposición de cara a la selección. Y pasó: a Lapadula lo llamaron. Semanas antes, descartó hacer los trámites de la nacionalización para disputar la Copa América Centenario. Y está bien.

Ricardo Gareca y la reunión con Gianluca Lapadula en Italia.
Ricardo Gareca y la reunión con Gianluca Lapadula en Italia.

2) Porque Lapadula es italiano. Tan simple como eso y explica también el primer punto. Puede que su mamá sea peruana, que conozca algunos platos de nuestra gastronomía, y que le hayan contado muchas historias de nuestro país, pero el hombre nunca viajó al Perú y no habla español. Si algún día llega a formar parte de la selección y comienzan a aparecer más ‘extranjeros’ con raíces peruanas que no saben nada del país, pregunto: ¿se imaginan una selección de 11 futbolistas que no saben el himno, no hablan castellano y no se emocionan con el ‘Contigo Perú’? Yo no. Dejaría de ser justamente eso: una selección nacional.





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