Marvel
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Guillermo Vera Ayala

Portadista web y redactor de mesa digital

guillermo.vera@comercio.com.pe

En menos de dos décadas pasó de sufrir serios problemas económicos que pusieron en riesgo su existencia a ser una de las grandes fuerzas del entretenimiento a nivel global. Uno de los personajes clave en esa transición fue Isaac Perlmutter, ejecutivo de alto rango, que asumió el mando de la empresa en uno de los periodos más convulsos de esta.

Conocido popularmente como Ike, el directivo es una figura peculiar en el mundo del entretenimiento por su manejo de los recursos corporativos, la forma en la que esquiva a la prensa y también por sus nexos con el gobierno estadounidense. Recientemente, el nombre de Perlmutter ha vuelto a los medios debido a la que ha tenido al interior de en el periodo reciente.

Ike Perlmutter con Donald Trump en un evento a favor de los veteranos de guerra de Estados Unidos en 2017. (Foto: AFP)
Ike Perlmutter con Donald Trump en un evento a favor de los veteranos de guerra de Estados Unidos en 2017. (Foto: AFP)

Ike Perlmutter nació en Israel cuando el país todavía era el Mandato Británico de Palestina y su juventud fue marcada por su participación en la Guerra de los Seis Días (1967). A partir de esta experiencia, el empresario desarrolló una gran sensibilidad por el bienestar de los veteranos de guerra. Poco después del conflicto, Perlmutter emigró a Estados Unidos y hay quienes indican que lo hizo con apenas 250 dólares y una maleta.

Tras asentarse en Nueva York, el futuro empresario se dedicó a la venta de juguetes y artículos de belleza. En ese camino adquirió conocimientos empíricos que le permitieron suplir su falta de formación académica, llegando a formar sus propios y rentables negocios.

-LOS JUGUETES COMO ACCESO A MARVEL-

Luego de aventuras financieras con Revco (belleza) y Coleco (videojuegos), en las que dejó claro que sabía moverse muy bien en la jungla corporativa, Perlmutter compró una compañía de juguetes canadiense en 1990 y la convirtió en Toy Biz. Su gran golpe de suerte llegaría en 1993 cuando Ike y su socio, Avi Arad, lograron un inmejorable acuerdo con Marvel: la empresa de cómics adquirió la mitad de ToyBiz y esta última pudo producir juguetes de los personajes de .

Juguete de Toy Biz, que más adelante pasaría a ser Marvel Toys y desaparecería a mediados de la década pasada. (Foto: Amazon)
Juguete de Toy Biz, que más adelante pasaría a ser Marvel Toys y desaparecería a mediados de la década pasada. (Foto: Amazon)

Esto último le abrió las puertas del directorio de a Arad y Perlmutter, quienes progresivamente fueron ganando poder en la firma. Cuando La casa de ideas se declaró en bancarrota en 1996, Ike aprovechó la reestructuración y comenzó a hacerse con el control de esta. Para 2005, el israelí ya era director ejecutivo de la compañía y cuatro años más tarde sería el responsable de su venta a Disney por 4.000 millones de dólares.


-UN PERFIL POCO COMÚN EN HOLLYWOOD-

A lo largo de los años y pese a tratarse de un importante hombre de negocios, Isaac Perlmutter ha sido bastante huidizo con los medios de comunicación. El israelí es conocido por ser sumamente celoso de su vida privada y no da entrevistas ni se deja fotografiar por la prensa, por lo que las imágenes del hombre de 76 años suelen ser escasas. La fotografía que aparece en las primeras líneas de esta nota es una de las pocas que hay del empresario.

A tal punto llega la obsesión del ejecutivo de por mantenerse alejado de las cámaras, que en 2008 asistió al estreno de la película “Iron Man” con bigote falso y lentes oscuros para no ser reconocido, según información de .

Avi Arad, fundador de Marvel Studios, junto a Robert Downey Jr. en el estreno de "Iron Man". Perlmutter asistió disfrazado a ese evento para no ser detectado. (Foto: AFP)
Avi Arad, fundador de Marvel Studios, junto a Robert Downey Jr. en el estreno de "Iron Man". Perlmutter asistió disfrazado a ese evento para no ser detectado. (Foto: AFP)

Otro rasgo llamativo que se le adjudica a Perlmutter es su fama de ser excesivamente tacaño. Un reciente reporte de señalaba que no es raro escuchar historias antiguas de empleados buscando clips de metal en los tachos de basura de las oficinas de en Nueva York, debido al afán del ejecutivo de reducir costos operativos. Cuando Disney compró la compañía y esta se mudó a otro local, se dice que el director ejecutivo de Entertainment se negó a reemplazar los muebles viejos aduciendo que esto “podría afectar la cultura corporativa”.

No es la única anécdota de este tipo, pues un reporte que publicó en 2014 contaba que un evento de prensa de “Avengers” se quedó sin comida a la mitad de su desarrollo debido a que el directivo quería recortar los gastos. Otras historias dan cuenta de que Perlmutter revisa personalmente los reportes de gasto de sus empleados o que se ha quejado de que en algún evento le hayan regalado a los periodistas dos botellas de gaseosa en lugar de una.

El alineamiento ideológico de Ike Perlmutter también ha sido muy comentado a lo largo de los años. El ejecutivo de Marvel Entertainment es un conservador convencido y es célebre por haber introducido pruebas de drogas para los artistas que trabajaban en los cómics de la firma durante los años 90. En una industria del entretenimiento cada vez más progresista, es poco común encontrar personajes con un perfil como el del israelí.

De hecho, el CEO de Marvel es amigo personal de Donald Trump, a quien ha donado grandes cantidades de dinero para gastos de campaña y proyectos del gobierno con veteranos de guerra. Este último interés surgió a raíz la participación de Perlmutter en la Guerra de los Seis Días, como se señaló líneas arriba, y se mantiene hasta el presente.

Soldados israelíes en acción durante la Guerra de los Seis Días, que tuvo lugar en 1967 y en la que combatió el hombre de Marvel. Avi Arad, futuro socio de Perlmutter, también participó en el conflicto y resultó herido en combate. (Foto: AFP)
Soldados israelíes en acción durante la Guerra de los Seis Días, que tuvo lugar en 1967 y en la que combatió el hombre de Marvel. Avi Arad, futuro socio de Perlmutter, también participó en el conflicto y resultó herido en combate. (Foto: AFP)

Fue así que el directivo de Marvel tuvo gran injerencia en el Departamento de de Asuntos para Veteranos del Gobierno de Estados Unidos, al punto de que era considerado un líder fáctico dentro de este. Tal como reportaba , Dave Shulkin, antiguo jefe de dicha entidad estatal, calificó al directivo de Marvel y otros colaboradores como “un gabinete en las sombras" dentro de la institución. “En casi cada conversación que tuvimos, el presidente (Trump) preguntaba si Ike estaba ‘feliz’ o ‘ayudando’”, cuenta Shulkin en sus recientemente publicadas memorias. Curiosamente, fue Perlmutter quien recomendó a Shulkin con el mandatario estadounidense.

-LA GUERRA CIVIL DE MARVEL-

A lo largo de la última década, Perlmutter mantuvo un tenso pulso con Kevin Feige, productor considerado el artífice del éxito que ha cosechado el universo cinematográfico de Marvel. Con el paso del tiempo las posturas de ambos terminaron por volverse irreconciliables y casi terminan con la marcha de Feige de la empresa.

El punto culminante del historial de desencuentros fue durante la producción de “Captain America: Civil War”, pues Perlmutter se opuso firmemente al incremento del presupuesto de dicha cinta, mientras que Feige insistía en no hacer recortes. En 2015, Disney tomó la decisión de separar a Marvel Studios de Marvel Entertainment y que la subsidiaria recientemente desligada pasara a depender directamente de la empresa de Mickey Mouse. Los medios anglosajones citaban que el cambio puso fin a lo que Feige llamaba “años de frustración”.

La prensa estadounidense señala que Alan Fine, mano derecha de Perlmutter, fue responsable de que varios proyectos cinematográficos de Feige sufrieran retrasos. También se cita frecuentemente que el israelí se opuso a proyectos concretos como “Black Panther” y “Capitana Marvel”, los cuales terminaron siendo grandes éxitos de taquilla. Bob Iger, director ejecutivo de Disney, cuenta en sus memorias que él mismo tuvo que intervenir para que el antiguo empresario de juguetes dejara de bloquear el desarrollo de dichos largometrajes.

Kevin Feige es el actual director creativo de Marvel y sus desencuentros con Perlmutter casi lo llevan a abandonar la empresa. (Foto: Marvel)
Kevin Feige es el actual director creativo de Marvel y sus desencuentros con Perlmutter casi lo llevan a abandonar la empresa. (Foto: Marvel)

La escisión del brazo cinematográfico de Marvel fue considerada una victoria para Kevin Feige, que dejó de ser subordinado de Perlmutter y pasó a responder directamente a Alan Horn, presidente de Disney. No obstante, las producciones televisivas y otros negocios de Marvel –entre ellos las historietas y las series televisivas– siguieron estando bajo responsabilidad de Ike.

Tal panorama se mantuvo a lo largo de los últimos años, pero la situación dio un giro radical en octubre luego de que Feige fuera designado como director creativo de todas las ramas de Marvel, incluyendo aquellas que seguían bajo la esfera de influencia de Isaac Perlmutter. En términos sencillos esto se traduce en que este último prácticamente ha perdido toda influencia en el tipo de contenido que mostrará la compañía de ahora en adelante, aunque seguirá estando a cargo de las labores operativas de La casa de ideas.

El movimiento es más llamativo si se tiene en cuenta que Perlmutter es uno de los accionistas más importantes de Disney en la actualidad (gracias a la venta de Marvel), pero es comprensible debido a que la visión de Feige le ha hecho ganar mucho dinero a Marvel. Más allá de esos detalles, sería un error minimizar el peso que ha tenido el empresario israelí en el crecimiento de la casa donde surgieron Iron Man o el Capitán América, aunque es innegable que su visión entraba cada vez más en conflicto con la fórmula exitosa de la compañía y las tendencias del Hollywood actual.