De niño ya se podía apreciar en el juego de Jefferson Farfán a un futuro crack. (Captura de pantalla/ AFP)
De niño ya se podía apreciar en el juego de Jefferson Farfán a un futuro crack. (Captura de pantalla/ AFP)
Miguel Villegas

Lima. Verano de 1997. La ‘U’ no era solo la ‘U’: era el club gobernado por Alfredo González Salazar en el que ya se gestaban dos procesos igual de históricos: el inolvidable tricampeonato y la deuda de más de 100 millones de dólares, ambos, dos hitos que modificarían para siempre su historia. En su casa de Villa El Salvador, muy parecida a la que se ha visto en Foquita: el 10 de la calle, miraba en la TV cómo sus tíos Roberto y Luis jugaban en Primera de ese equipo y se reconocían el orgullo de la familia. Jefferson era hincha de Alianza, jugaba en las inferiores de Municipal pero el club que le sonaba más cercano era la ‘U’. A los 13 años, esos tres equipos resumían sus afectos. Muni le daba sustento al sueño, la ‘U’ pagaba los almuerzos y Alianza era la cima, el insomnio. El futuro. Pero claro, la Foca y Cuto eran su vínculo directo, su espejo. Al año siguiente iban a salir campeones con Universitario de Deportes.

No era descabellado pensar que ellos, uno de ellos, lo acercara a la 'U'.

Dieciséis años después, en su casa de La Planicie, y cuando todavía era el mejor seleccionado peruano, el más influyente goleador de los últimos 30 años, recuerda esta historia con detalles que asombran. “Graba bien que quizá no lo voy a volver a contar”, dice. Esquivo ante las cámaras, Jefferson está de buen humor: su sonrisa de bebé lo delata. Y no es solo porque conoce a la reportera gráfica y, en consecuencia, está en confianza. En la puerta de su casa, Farfán habla con El Comercio con la tranquilidad de quien no tiene ninguna culpa. Con ingenuidad.

¿Pudiste jugar en la 'U'?

-Sí, claro. De hecho, entrené unos días en el Lolo. Me acuerdo muy bien.

VIDEO VIRAL DE JEFFERSON FARFÁN, CUANDO ERA UN NIÑO

Los videos en You Tube acaban con todos los misterios y las exageraciones. Pasa con Messi, pasa con Maradona, pasa con Pelé. Su poder es a prueba de mentiras. En ese sentido, siempre fue un niño con potencial de crack. En el video “Farfán recuerda a Municipal”, el muchacho categoría 84 de Muni, define como un hombre de 30. O más. Nació sabiendo. Reunía condiciones que se aprecian en un delantero cada diez años: gambeta, potencia y gol. En los 80 fue Luis Escobar, en los 90 fue Waldir Sáenz, en los 2000 él. “Y eso que le faltaba gol al comienzo”, me dijo una vez Jaime Duarte, técnico de las menores de Alianza que lo hizo debutar en Primera en 2002. Era flaco (pesaba 70 kilos), usaba tobilleras (como el Potrillo) y su primer sponsor fue una marca de Gamarra,antes que Dolce: zapatillas Nazaro. “Uno pensaba que iría a jugar a la mejor liga del mundo; iba a ser natural esa progresión”, resumía Daniel Peredo, el querido conductor de CMD, cada vez que llegaba a la oficina en Miró Quesada 300. Peredo era “muy de Farfán”, como posteó hace años en Facebook. Somos varios, sin duda.

Del muchacho que sacó campeón a Alianza en 2004 queda este capítulo que él mismo recuerda con minuciosidad de arqueólogo.

“La historia fue así”, dice Farfán. “Me presentaron a Alfredo González, que entonces era presidente de Universitario, y él fue a mi casa y me llevó a conocer el salón de trofeos del Lolo Fernández. Me trató muy bien. Yo estaba contento porque se trataba de un club grande y yo quería jugar en Primera. Estaba en 'Muni' con el profe Óscar Montalvo pero esta era una gran oportunidad. Al día siguiente, me llevó a Fertisa, entrené y me fue bien, hasta que me dijeron que tenía que pagar un dinero por los uniformes. No era mucho, pero yo estaba recontra misio. Además, en Muni era becado, no podía irme. Ni pensarlo”.

-¿No ibas a tener problemas de vestuario, como dijo Yordy Reyna, porque eras hinchas de Alianza?

-Yo normal. Estaban casi todos los de la 84, a quienes yo ya conocía y con quienes estaba en la selección. Estaba Michael Guevara, también Luchito Salhuana, otros muchachos de mi categoría. Juan Manuel [Vargas] no estaba. Pero por esas cosas del destino no me quedé en la ‘U'. Ya después todo lo saben ustedes.

Ya desde que tenía 13 años fue así. Jefferson Farfán siempre hizo lo que quiso.


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