Mitsuharu Tsumura es un hombre de gustos definidos, honestos. En la foto, el cocinero prueba su plato favorito de siempre: pollo al horno con arroz y ensalada rusa, en una barra del Mercado de Productores de San Isidro. (Foto: Karen Zárate)
Mitsuharu Tsumura es un hombre de gustos definidos, honestos. En la foto, el cocinero prueba su plato favorito de siempre: pollo al horno con arroz y ensalada rusa, en una barra del Mercado de Productores de San Isidro. (Foto: Karen Zárate)
Nora Sugobono

hay un monosílabo que ‘Micha’ Tsumura repite con frecuencia –una suerte de muletilla– que le da un ritmo peculiar a cada frase que sale de su boca. ‘Ya’. Una interpretación rápida del lenguaje podría sugerir que ello esconde una actitud apurada, precipitada de la vida, pero no sería del todo acertada. Aquel ‘ya’ se traduce en una verdad insoslayable sobre el cocinero más importante de la región: ‘Micha’ vive por y para el presente. ‘Micha’ es el ahora. Eso es lo primero que cualquiera –quien se siente en su mesa y quien no– debe saber sobre él.

Lo segundo es que es un hombre de decisiones rápidas. Aplica el saludable principio de no darles demasiadas vueltas a las cosas (si algo le provoca, lo busca, lo prueba, lo saborea, lo crea) y así le ha ido bien. Tanto, que el codiciado primer puesto de la lista más prestigiosa de restaurantes de Latinoamérica (rama que se deriva de la hoy sagrada The World’s 50 Best) ha sido suyo por tres años consecutivos: 2017, 2018 y 2019. La imagen de Tsumura posando para fotos, selfies o historias de Instagram con sus comensales es una estampa recurrente en Maido, el restaurante que abrió en 2009 con la figura de su padre, y el peso de su legado netamente japonés, aún sobre sus hombros.

El tercer nombramiento todavía está fresco (octubre pasado), pero ‘Micha’ es tajante sobre el futuro de Maido: en 2023 todo cambiará. Uno de sus sueños es abrir una taberna nikkéi. (Foto: Karen Zárate)
El tercer nombramiento todavía está fresco (octubre pasado), pero ‘Micha’ es tajante sobre el futuro de Maido: en 2023 todo cambiará. Uno de sus sueños es abrir una taberna nikkéi. (Foto: Karen Zárate)

‘Maido’ es una bienvenida, un recibimiento. Esa vendría a ser la traducción más cercana. Han cambiado muchas cosas en estos últimos diez años, pero el saludo al unísono de todo el personal con aquella palabra –todas y cada una de las veces que alguien llega– se mantiene hasta la fecha.

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