LIMA, MIERCOLES 11 DE SETIEMBRE 2019.
MONICA CABREJOS,  NUEVA CONDUCTORA DEL PROGRAMA DE REPORTAJES AL SEXTO DIA.
FOTOS: ALESSANDRO CURRARINO/EL COMERCIO
LIMA, MIERCOLES 11 DE SETIEMBRE 2019. MONICA CABREJOS, NUEVA CONDUCTORA DEL PROGRAMA DE REPORTAJES AL SEXTO DIA. FOTOS: ALESSANDRO CURRARINO/EL COMERCIO
Ricardo Hinojosa Lizárraga

Va al gimnasio temprano. Los lunes, a las 8 de la noche, tiene shows en la Estación de Barranco a lleno total. Todas las tardes, de lunes a viernes, conduce su propio programa en Radio Capital, en el que hace entrevistas o conversa con los oyentes sobre temas de actualidad durante dos horas. Y ahora, los viernes graba Al sexto día. “Justo estaba haciendo una especialidad en psicología Gestalt que he terminado en julio. Por suerte, porque si no, habría tenido que decirle que no al programa o aprobar con las justas”, nos cuenta, mientras confiesa que cuando no tiene nada que hacer, prefiere por sobre todas las cosas quedarse en su casa con la Morocha, su perrita, viendo series policiales en Netflix. “Hace tiempo que no sé lo que es una juerga. Disfruto mucho más la vida de día. Y no me preocupa, yo me relajo sola, soy mi mejor amiga, yo misma me cuento y me respondo [risas], me voy al cine, al teatro o a comer sola. El día que me provoca irme a un buen restaurante, me cago en el mundo y voy, me siento y como tranquila sola. ¡Mejor!”, nos dice entre risas.

Este año cumples 26 años en la televisión. ¿Qué sientes que ha cambiado?

Yo he empezado a los 17 y hoy tengo 43. Más de la mitad de mi vida la he pasado frente a una pantalla. Al principio, joven e inexperta, no me percataba de lo que pasaba a mi alrededor. Comencé como modelo en el show de Henry Ayala, los sábados en las noches en canal 7. Creo que la audiencia ha cambiado, definitivamente. Ahora siento que está muy marcada. A una le encanta descubrir la vida privada de los personajes. Pero hay otra audiencia que es indiferente a eso y necesita que le den algo muy bueno para quedarse a ver. Ellos están más pegados a la tecnología, más informados y sí se enganchan con programas como los dominicales o como Al sexto día.

¿Qué significa para ti esta oportunidad en Al sexto día?

Creo que es algo que tenía pendiente. Te digo esto porque cuando Beto Ortiz me contrató como reportera de Enemigos íntimos, hace como 10 años, yo renuncié a los 21 días porque tenía que hacer notas diarias de nueve minutos. Entonces me quedó una deuda conmigo misma. Ahora tengo la oportunidad de hacer reportajes con el mismo estilo del programa, notas urbanas o humanas.

Una vez que terminaste tus estudios de Periodismo o Psicología, ¿sentiste que en los medios había una consideración distinta hacia ti?

Al contrario, era como una burla. “Ay, qué graciosa esta”, “ay, ha estudiado, ja, ja, ja”. Al comienzo sí me molestaba. Yo no he estudiado para mostrárselo a nadie, sino que es un logro propio de mi historia de vida. Es algo muy grande para mí, pues tuve que dejar la secundaria para ponerme a trabajar; los últimos años del cole no tenía ni cuadernos. Ahora hemos visto la historia del árabe que ayudó al niño que estudiaba bajo los postes de luz; yo estudiaba igual. ¿Por qué en esa época no existía un árabe así? [risas] ¡Por favor, que venga el árabe! [risas].

LIMA, MIERCOLES 11 DE SETIEMBRE 2019.
MONICA CABREJOS,  NUEVA CONDUCTORA DEL PROGRAMA DE REPORTAJES AL SEXTO DIA.
FOTOS: ALESSANDRO CURRARINO/EL COMERCIO
LIMA, MIERCOLES 11 DE SETIEMBRE 2019. MONICA CABREJOS, NUEVA CONDUCTORA DEL PROGRAMA DE REPORTAJES AL SEXTO DIA. FOTOS: ALESSANDRO CURRARINO/EL COMERCIO

Debes haber estado harta de enfrentar la etiqueta de “Ah, pero ella era bailarina”…

Hay muchas chicas que han estudiado. Mariella Zanetti, Daysi Ontaneda, Karen Dejo, Maribel Velarde tiene dos carreras. ¿De cuándo acá ser bailarina, ser modelo o ser chica reality te convierte en una persona de baja capacidad cognitiva? Lo que pasa es que seguimos siendo una sociedad machista, clasista, discriminadora, huachafa, con doble moral, entonces, con todos esos estereotipos en los que la mayoría vive, es difícil tener una visión amplia de las cosas.

Vas tres años en Radio Capital. ¿Cómo está resultando esta experiencia?

Me ha servido enormemente como profesional, como persona, me ha ayudado a controlarme. Soy muy reactiva, oigo algo que no me gusta y reacciono de inmediato y no lo hago para quedar bien. He aprendido a escuchar y también que hay cosas que no se deben dejar escuchar. Como un día que llamó un oyente a decir que Abimael Guzmán era un héroe nacional. En el acto lo callé, deshice su argumento y lo corté. Y los machistas u homofóbicos recalcitrantes, gente agresiva, yo no las permito.

(Foto: Facebook)
(Foto: Facebook)


A pesar de ser un momento preocupante para la mujer en el Perú, por la violencia, también es un momento que hace más grande la responsabilidad de ser comunicadora…

El problema es que hemos convertido a las mujeres en víctimas y a los hombres en victimarios. Para cambiarlo debemos entender que nos complementamos, nos necesitamos. La víctima y el victimario son partes de un círculo de enfermedad. Mientras no entendamos que estamos enfermos en el sistema familiar, difícilmente las cifras de violencia disminuirán. Hemos empoderado a las mujeres en su nuevo rol, pero no hemos empoderado a los hombres en un nuevo rol, el de una masculinidad distinta de la tradicional, rígida, mandona, posesiva, llena de privilegios cotidianos, domésticos.

En tus unipersonales aprovechas para darles vuelta, con ironía, a este y otros temas. El actual se llama Soltera y sin apuro.

Los disfruto mucho, son liberadores, son catárticos. El show tiene que ver con la búsqueda del amor verdadero. Y este amor viene de adentro hacia afuera. Es el aprendizaje después de un recorrido, de mi etapa de soltera, de todo lo que me dicen porque tengo 43 años y no me he casado, de saber cómo vivimos las mujeres el amor y cuáles son los ‘floros’ más comunes de los hombres. Uno tiene que amarse primero a sí misma antes de amar a otros.

El último libro que publicaste fue Confesiones de Afrodita, en el 2015. ¿Qué estás preparando ahora?

al que quiero dedicarle más tiempo, pulirlo, mejorarlo. No estoy lista aún para afrontar lo que vendría después. Estoy contando episodios personales que no había narrado antes; hay un nivel de vulnerabilidad. Este libro puede crear más conciencia sobre algunos aspectos de la igualdad de género en todos los sentidos. //