American Airlines empezó a operar de manera casi normal el miércoles, buenas noticias para decenas de miles de pasajeros que quedaron varados el martes debido a una enorme falla tecnológica en la tercera aerolínea más grande de Estados Unidos.

El martes, American Eagle, compañía hermana de AA, canceló 970 vuelos y demoró al menos otros 1.068, según el servicio de rastreo de vuelos FlightAware.com.

Eso significa que Eagle y AA cancelaron o demoraron casi dos terceras partes de sus vuelos programados después de perder acceso a un sistema de cómputo que es utilizado para todo, desde la emisión de pases de abordar hasta la determinación de cuánto combustible poner a un avión.

Fue una pesadilla de relaciones públicas para American Airlines, empresa que se prepara para fusionarse con US Airways y convertirse en la línea aérea más grande del mundo. Los pasajeros recurrieron a los cibersitios sociales para criticar a la aerolínea, que lo único que pudo hacer fue disculparse durante horas y decir que trataba de solucionar el problema.

El hombre que dirigirá AA en unos meses más, Doug Parker, director ejecutivo de US Airways, ha dicho que preferiría adaptar sus aviones y empleados al sistema de cómputo de American que al revés.

US Airways rechazó hacer declaraciones sobre si el problema tecnológico del martes ocasionaría que Parker reconsidere sus planes.

La falla en el sistema de cómputo comenzó a enredar las operaciones alrededor de la media mañana de ayer. Al final, la Administración Federal de Aviación emitió una orden para que se mantuvieran en tierra los jets de American Airlines en todo el país.

A los vuelos que ya estaban en el aire se les permitió continuar a sus destinos, pero los aviones aún en tierra no pudieron despegar, y los pasajeros pudieron hacer poco antes de que se restableciera el sistema de cómputo.