La incubadora se ha convertido en una herramienta para la atención de ciertos casos de bebes prematuros. (Foto: Miguel Bellido / Archivo El Comercio)
La incubadora se ha convertido en una herramienta para la atención de ciertos casos de bebes prematuros. (Foto: Miguel Bellido / Archivo El Comercio)
Bruno Ortiz Bisso

Periodista de Ciencia y Tecnología

bruno.ortiz@comercio.com.pe

Hasta antes de 1850, un y con complicaciones adicionales tenía poquísimas posibilidades de sobrevivir. Desde entonces se empezó a desarrollar tecnología con el fin de ayudar al recién nacido a completar de manera adecuada su formación. Esas innovaciones devinieron en lo que hoy conocemos como neonatales.

Estos aparatos no se emplean con todos los recién nacidos. Están destinados a atender las necesidades básicas de los : proveer humedad y la temperatura adecuada. Si un bebe nace antes de las 32 semanas de gestación, por lo general su piel no está completamente desarrollada y no puede mantener su temperatura corporal. Ahí es cuando la incubadora se convierte en una herramienta importante. 

“Nadie duda de que son un avance tecnológico significativo, porque ayudan al recién nacido prematuro. Pero en los últimos años han surgido una serie de investigaciones que indican que la mejor es la madre”, señala a El Comercio Sarah Vega, pediatra neonatóloga de la clínica Ricardo Palma.

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La también past president de la Sociedad Peruana de Pediatría indica que el contacto piel con piel del con la madre –método canguro– brinda el calor necesario, y a través del calostro le entrega bacterias buenas que protegerán al neonato de diversas infecciones. “No es que no haya que comprar , pues cuando se las necesite se usarán. Pero no hay que desperdiciar todo lo que pueda sumar el contacto con la propia madre, sumado a la importancia de la lactancia desde el primer día. Las incubadoras son un tremendo avance tecnológico, pero no podemos decir que son la solución al problema tremendo de la mortalidad neonatal que tenemos en el país”, recalca la experta.

—CASOS COMPLICADOS—
Según explica Fernando Valencia, ginecólogo de la clínica Oncogyn, en casos como los de preeclampsia severa, la se vuelve fundamental. 

“En esos casos hay riesgo de muerte de la madre, porque el feto actúa como un agente extraño. Ahí hay que culminar la gestación y el neonato puede tener solo 28 o 30 semanas de gestación. Se salva a la mamá, pero el bebe necesita de la para tener la humedad y temperatura adecuadas, para monitorear sus funciones vitales, administrarle terapia endovenosa, y si sus pulmones están inmaduros, habrá que colocar ventilación mecánica. Las incubadoras modernas nos dan la facilidad para manejar ese tipo de casos”, indica.

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¿La falta de neonatales puede ser la razón del elevado número de fallecidos en hospitales de provincias en lo que va del año? “No. Debe haber otros factores. Debe estar pasando algo más”, expresa Enrique Gómez, médico neonatólogo peruano de la Universidad de Kentucky.

“Cuando un , suele estar expuesto a tres grandes causas de muerte: problemas respiratorios, de nutrición e infecciones. Muchos requieren soporte respiratorio a través de ventiladores mecánicos o con cánulas de alto flujo, para que reciban el oxígeno necesario. Otros no pueden empezar a comer lo necesario y requieren nutrición parenteral. Y al estar muy expuestos a las infecciones, se necesita un manejo adecuado por parte del centro de salud. Si bien las son importantes, siempre hay formas de tratar de solucionar esos problemas”, subraya el especialista.

—NO SON SINÓNIMOS—
“Quienes trabajamos en neonatología estamos convencidos de que hay dos medidas fundamentales para disminuir la mortalidad neonatal en nuestro país: primero, que quienes atienden a recién nacidos aprendan a realizar la reanimación cardiopulmonar; y segundo, evitar las infecciones. Es decir, promover, proteger y apoyar la entrega del calostro con el calor de la madre”, afirma la neonatóloga Vega. 

La experta subraya que, incluso con alguna complicación manejable, hay algunos cuya situación puede ser manejada sin necesidad de una . “No siempre prematuro es sinónimo de incubadora”, concluye.

UNA TECNOLOGÍA MUY VERSÁTIL
La finalidad de una es adaptar un medio a las condiciones que se requieren. “Se busca crear un microclima para que algo se desarrolle. Esta tecnología se usa tanto en salud como en microbiología, y en otros campos”, explica Pedro Segura, profesor de Ingeniería Biomédica de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. 

“Así como se emplea en salud en recién nacidos aún inmaduros, en microbiología sirven para el cultivo más eficiente de bacterias en investigaciones científicas”, detalla. 

LA CIFRA
28% de las muertes neonatales son evitables en niños con más de 2,5 kilos de peso, según el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Infecciones del Minsa.