Científicos quieren cambiar normas de transgénicos en Europa
Científicos quieren cambiar normas de transgénicos en Europa
Redacción EC

La estricta regulación europea sobre cultivos genéticamente modificados no tiene base racional y debería modificarse para permitir que los países decidan si adoptarlos o no. Así de enfáticos fueron los asesores científicos británicos.

En un informe asesor solicitado por el Gobierno, los científicos dijeron que la legislación sobre el uso en la Unión Europea (UE) de organismos genéticamente modificados (OGM) en los cultivos debería decidirse a nivel nacional, como ocurre con las farmacéuticas.

"La tecnología para hacer que los cultivos sean más saludables y más favorables para el medio ambiente se está moviendo con rapidez, pero el sistema regulatorio necesita cambiar para permitirnos aprovechar este beneficio antes", dijo Jonathan Jones, experto en OGM en el laboratorio Sainsbury de Gran Bretaña y uno de los autores del informe. Muchos países de la UE tienen poblaciones que son hostiles a la cosecha de cultivos OGM.

En Gran Bretaña, también, probablemente haya oposición de la opinión pública a la idea, con activistas argumentando que se desconocen las consecuencias a largo plazo de una agricultura transgénica más amplia.

La gran mayoría de los científicos argumentan que la modificación transgénica en los cultivos es tan segura como la agricultura convencional y puede aportar grandes beneficios en términos de creación de plantas diseñadas para resistir enfermedades, plagas y soportar condiciones atmosféricas inestables o estresantes.

En una carta al primer ministro David Cameron, los científicos dijeron que aunque la UE es "actualmente hostil con el cultivo de transgénicos", Gran Bretaña "puede beneficiarse significativamente en el desarrollo de innovaciones que el resto del mundo sí empleará", si es capaz de argumentar a favor de un control nacional sobre las decisiones en esta materia.

En la actualidad no se cultivan OGM en Gran Bretaña y en la Unión Europea solo se permite el cultivo de dos: un maíz resistente a plagas y una papa con más contenido en almidón.

Los expertos británicos en transgénicos dicen que las regulaciones de la UE suman entre US$ 16 millones a US$ 23 millones al costo de desarrollar características de OGM en un cultivo, prohibitivo para el sector público y para las pequeñas y medianas empresas.