(Foto: Pixabay)
(Foto: Pixabay)
Redacción EC

Un equipo de científicos del Instituto de Tecnología de Israel logró obtener pruebas que confirmarían, a nivel experimental, una de las teoría más audaces del físico , de acuerdo a un estudio publicado en la.

A través de una serie de experimentos, los investigadores reprodujeron la estructura de un en un laboratorio para poner a prueba la llamada 'radiación de Hawking', la cual sugiere que no toda la materia que se acerca a un agujero negro cae en él.

[]
[]

El físico británico afirmaba que, en algunos casos, cuando un par de partículas entrelazadas se acerca al horizonte de sucesos (punto de no retorno) del agujero negro, este atrae solo a una de ellas y repele a la otra.

Además, la teoría de Hawking, presentada en 1974, señala que la radiación que emitiría el agujero negro debería ser térmica y que su temperatura dependería de su tamaño.

Hasta ahora, era imposible verificar los planteamientos de la radiación de Hawking debido a que la radiación que escapa de estos objetos es muy débil para ser observada por los instrumentos actuales. Es por ello que los investigadores decidieron reproducir la estructura de los agujeros negros en el laboratorio.

"En este nuevo esfuerzo, los investigadores construyeron uno [un agujero negro] diseñado para absorber el sonido en lugar de la luz. Con un análogo de este tipo, los pares de fonones sirvieron como soporte para las partículas enredadas en un agujero negro real", explica Silke Weinfurtner, de la University of Nottingham, en la revista News and Views.

A partir de ello, los físicos enfriaron átomos de rubidio y usaron láseres para crear un condensado de Bose-Einstein. De este modo, los átomos fueron "forzados" a fluir de manera que "cayeran" en el centro del agujero como sucede en uno real.

Los físicos pudieron detectar que uno de los fotones caía en el flujo de átomos, mientras que el otro "escapaba", como predice la teoría de Hawking.

Además, lograron estimar su temperatura en 0,035 mil millonésimas de kelvin, lo que también se correspondía con la predicción de Hawking.

Este avance, a nivel experimental, no demuestra la teoría, pero sí otorga mayores fundamentos a los planteamientos de Hawking, señala la revista. Solo se logrará demostrar la teoría cuando se pueda medir de manera directa la radiación de un agujero negro real.

Síguenos en Twitter...