(Foto: GEC)
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Christian Mestanza Arquiñigo

Inés Melchor, actual récord sudamericano de Maratón, no podrá competir en los debido a una en la espalda que la aqueja desde hace unas semanas.

La fondista peruana acudió a consulta médica en Junín el 16 de junio por un dolor en la zona baja de la espalda con irradiación al glúteo, muslo y pantorrillas. Tras algunos exámenes, se le derivó a Lima para que le revalúen.


En la capital, le diagnosticaron radiculopatía L4 – L5 con dolor neuropático, comprensión radicular y canal lumbar estrecho. La recomendación de los especialistas fue “evitar las competencias que puedan agravar la lesión”, según el informe médico de la Federación Peruana de Atletismo.

“Estuve con los médicos y ayer decidimos tras los resultados, no estar presentes (en las competencias)”, dijo a RPP Inés Melchor, a quien se le escuchaba muy afligida por la nueva lesión que la alejó totalmente de los Juegos Panamericanos 2019.

Pero ¿en qué consiste esta daño en la columna y cómo se trata?

¿En qué consiste la radiculopatía L4-L5?

El término radiculopatía se refiere a la pérdida o disminución de la función sensitiva o motora de una raíz nerviosa. En el caso de Inés Melchor, la lesión se detectó entre las vértebras L4 y L5, ubicadas en la región lumbar de la columna.

“La radiculopatía significa enfermedad de raíz nerviosa, se le conoce también como discopatía o hernia del disco. Ocurre cuando el espacio entre las vértebras -en este caso L4 con L5, que son vértebras lumbares- se achica por esfuerzo y sobreuso, explica a El Comercio el médico deportivo Julio Grados.

“Al disminuir este espacio, el disco que está entre las vértebras –que es de cartílago – comprime el nervio y produce una hernia, causando hiperestesia (sensibilidad), sensaciones de hormigueo y, cuando el compromiso es mayor, falta de fuerza y hasta dolor”, añade.

No solo los deportistas padecen este mal, las malas posturas y la obesidad también pueden desencadenarlo.

¿Cómo se trata la radiculopatía L4-L5?

Una vez hecho el diagnóstico clínico, se debe conocer el grado de lesión. No toda hernia es igual. Hay que ver si es incipiente, si está protruida (si se desplaza) y una serie de factores más. El tratamiento se da en base a esos resultados, por lo tanto, es diferente en cada paciente”, puntualiza el especialista.

Si la enfermedad se ha originado por el esfuerzo físico, como en el caso de los deportistas, lo primero que se debe hacer es bajar el ritmo. Luego, habrá que administrar antiinflamatorios, relajantes -ya que el músculo se contrae-, vitamina B y acompañar con fisioterapia y natación. En el caso de que todo lo anterior no sea suficiente, se puede utilizar cirugía.

De acuerdo a sus médicos, Inés Melchor llevará un plan terapéutico que incluye reposo deportivo, medicamentos para el dolor (gabapentina) y terapia física para manejo del dolor neuropático. Asimismo, deberá realizarse una electromiografía y una resonancia nuclear de la columna lumbosacra.

El doctor grados hace hincapié en que cada uno debe cuidar su columna y, ante cualquier sospecha de que algo no anda bien, hacerse un diagnóstico. 

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