(Foto: Pixabay)
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Redacción EC

Una buena alimentación es necesaria para una vida saludable, pero también es esencial mantener constante. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos y adultos mayores realicen 150 minutos de actividad física a la semana, mientras que los niños y adolescentes, deberían tener 300 minutos semanales.

El 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria, el adulto promedio pasa más de la mitad de su día sentado. Asimismo, la inactividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad en el mundo. En este contexto, es importante profundizar en los beneficios de realizar esta actividad”, señala Lita Palomares, profesora de nutrición de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH).

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Cabe precisar que se considera actividad física a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía.

Esta recomendación es esencial, considerando el preocupante resultado que indica el Instituto Nacional de Salud (INS): el 69.9% de adultos peruanos padecen de sobrepeso u obesidad, esta cifra ha aumentado en los últimos años, y una de las causas es la inactividad física como problema de salud pública mundial.

¿Qué actividad física podemos realizar?

La experta señala que algunos ejemplos de actividad física son los siguientes: juegos, deportes, bailes, caminatas, paseos en bicicleta, actividades recreativas o de ocio, educación física, actividades ocupacionales, tareas domésticas o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias.

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La actividad física se puede practicar a cualquier edad y en diversas condiciones. Desde el momento que decidamos tener una vida activa empezaremos a sentir todos los beneficios en nuestra salud física y mental”, dijo.

Entre los beneficios que trae la actividad física se encuentran la mejora del estado muscular y cardiorrespiratorio, mejora la salud ósea y funcional, se reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer y depresión.

Además, se reduce el riesgo de caídas y de fracturas vertebrales o de cadera y también es fundamental para el equilibrio energético, así como para el control de peso.

Resaltó que la alimentación antes del ejercicio debe ser alta en carbohidratos y baja en grasas y fibras. Tener una hidratación adecuada de 400 a 600 ml de agua 1 o 2 horas antes de comenzar la actividad es fundamental. Al terminar el ejercicio se recomienda tomar bebidas rehidratantes y alimentos ricos en carbohidratos.

Más datos:

- La actividad física en familia o con amigos contribuye a prevenir la depresión y es un apoyo al tratamiento de las personas con este diagnóstico.

- La actividad física insuficiente es uno de los principales factores para la mortalidad global y se encuentra en aumento en muchos países, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

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