En el Perú, más de 70 mil personas viven con VIH. (Foto: Getty
En el Perú, más de 70 mil personas viven con VIH. (Foto: Getty
Yerson Collave García

Periodista de ciencia y salud

yersoncollave@gmail.com

Este año, la atención de las personas que viven con en el Perú ha sido afectada debido a la pandemia de COVID-19. Y una eventual escasez generalizada de antirretrovirales, medicamentos fundamentales para que se mantengan saludables, preocupa a las organizaciones que luchan contra el VIH/sida en el país y en el mundo.

El Comercio conversó con Carlos Benites, director ejecutivo de Prevención y Control de VIH-SIDA, Enfermedades de Transmisión Sexual y Hepatitis del Ministerio de Salud, sobre las limitaciones en la atención que han enfrentado los cerca de 70 mil peruanos que reciben tratamiento para VIH y sobre las medidas que está tomando el Ejecutivo para asegurar que los antirretrovirales estén disponibles para ellos.

“Para las personas que viven con VIH, el mensaje es de tranquilidad porque el abastecimiento de medicamentos está garantizado por el Ministerio de Salud”, aseguró el funcionario a este Diario.

Las personas que viven con VIH deben tomar antirretrovirales todos los días para mantenerse saludables. (Foto referencial: unplash)
Las personas que viven con VIH deben tomar antirretrovirales todos los días para mantenerse saludables. (Foto referencial: unplash)

- La entrega de antirretrovirales no se detuvo durante la cuarentena en la mayoría de los hospitales, pero se han suspendido las pruebas de carga viral y CD4, fundamentales para saber el estado de salud de las personas que viven con VIH, y estas se hacían principalmente en el Instituto Nacional de Salud. ¿Se tiene previsto cuándo se reanudarán?

Correcto. Una cuestión importante para nosotros es poder garantizar la continuidad del tratamiento antirretroviral. Es una de las acciones que no solo nosotros, sino todo el mundo, tuvo clarísimo al inicio de la pandemia. Hemos conseguido que se continúe atendiendo -con limitaciones- porque el recurso humano era menor, porque algunos [trabajadores de salud] eran parte de los grupos de riesgo de COVID-19 y los infectólogos [que atendían VIH/sida] fueron designados a atender COVID-19. Todo esto limitó la posibilidad de los servicios, pero se ha continuado atendiendo, con muchas limitaciones. Hasta el año pasado, el ascenso en la cobertura de tratamiento era importante, pero este año se ha relentizado el enrolamiento de pacientes. A setiembre de este año estamos con 69.281 pacientes en tratamiento de VIH de los 87.000 que estimamos que tenemos en el Perú, llegando a un 80% de cobertura. La meta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de cobertura de tratamiento para 2020 es llegar a 81% sobre el total de casos, estamos en 80%. Pensamos que con las estrategias de atención en el primer nivel alcanzaremos la meta de 81% este año. A pesar de la pandemia creo que podemos llegar.

Nivel de cobertura de tratamiento antirretroviral en el país, entre 2015 y 2020. (Foto: Minsa)
Nivel de cobertura de tratamiento antirretroviral en el país, entre 2015 y 2020. (Foto: Minsa)

- ¿Y las pruebas de seguimiento de pacientes que viven con VIH?

En el tema de [pruebas de] laboratorio, es cierto, obviamente el INS es el centro donde más volumen de [pruebas de] carga viral se hace, por la pandemia tuvo que destinar acciones a COVID-19, pero hay que recordar que para VIH nosotros ya tenemos la prueba de carga viral descentralizada. Hace algunos años implementamos una tecnología de baja complejidad, lo tenemos en más de 40 puntos a nivel nacional. Los hospitales Arzobispo Loayza y Dos de Mayo tienen equipos y podrían medir tranquilamente la carga viral de sus pacientes, pero su personal de laboratorio, al igual que sus equipos de atención, se vio disminuido, también el volumen de carga era mucho menor. Actualmente, el tema de [las pruebas de] la carga viral en el INS ya está reactivado, ya está recibiendo [muestras de] cargas virales de todas partes.

- La adherencia al tratamiento de VIH es fundamental, ya que permite que las personas que viven con VIH se mantengan saludables. ¿La adherencia puede verse disminuida en el país por la pandemia?

Por su puesto, es una variable que nosotros llamamos abandonos al tratamiento, que es cuando una persona deja de tomar el tratamiento durante un mes por lo menos. Lo que podemos decir es que hasta el momento hay un incremento del porcentaje de abandono de cerca de 15% con relación al año anterior [2019]. Y esto no es bueno para la persona, tampoco en términos de [evitar] la transmisión del VIH y en la resistencia a los fármacos. Así que el impacto de todo lo que viene ocurriendo por la pandemia vamos a verlo de manera más consistente a finales del año y el año que viene.

- En el acceso al tratamiento, organizaciones internacionales y nacionales alertan que puede haber problemas de desabastecimiento de antirretrovirales. ¿Hay riesgo de que en los próximos meses haya escasez de antirretrovirales en el país?, ¿está asegurado el tratamiento para los próximos meses?

A escala global, en todos estos meses hubo serios problemas con los antirretrovirales, y hablo desde problemas en la producción misma, muchos antirretrovirales son producidos en la India. Desde hace algunos meses hubo mucha escasez de insumos y, además, las fábricas estuvieron paralizadas. Ese es un factor importante. Otro factor es el costo de los transportes y los fletes; se incrementaron de manera alarmante. Durante la pandemia se ha vividos momentos muy difíciles en términos de la gestión de los medicamentos. De hecho, hemos tenido dificultades con la gestión de algunos productos farmacéuticos. En el Perú tenemos cerca de 27 productos farmacéuticos para VIH, es un número grande, estamos tratando casi 70 mil personas viviendo con VIH, entonces es un proceso difícil de gestionar, sobre todo porque el tratamiento no consiste solo en un medicamento, son tres medicamentos. A pesar de toda esta complejidad, a este momento podemos decir que el tratamiento antirretroviral está garantizado para este año, y el compromiso presupuestal está totalmente garantizado para el 2021. Para las personas viviendo con VIH, el mensaje es de tranquilidad porque el abastecimiento de medicamento está garantizado por el Ministerio de Salud. Sí va a ocurrir que puede haber retrasos en algunos productos farmacéuticos, tenemos diferentes estrategias para mitigar este impacto. Pero, en general, podemos decir que el tratamiento está garantizado tanto para este año como para el año que viene.

En el caso de las personas que recibieron el diagnóstico días antes de la cuarentena y no pudieron comenzar con sus tratamientos, ¿cuál es la estrategia que el Ministerio de Salud está implementando para atenderlos?

Somos conscientes de eso, [de la situación de] personas que se han diagnosticado antes o durante la pandemia. Para estas personas hay diferentes factores que tuvieron que ver para que no accedan [al tratamiento]. Primero fue por la limitación de los servicios y segundo, y esto aplica para todas las personas en tratamiento, el temor que tienen de ir a los establecimientos de salud por miedo al COVID-19. Y ahí la estrategia en primer lugar es hacer llegar la información. Ya hemos terminado un aplicativo web para que las personas, desde donde estén, puedan saber el centro de tratamiento más cercano, a través de la georreferenciación. Eso va a ayudar mucho a que la persona tenga información. Saber dónde pueden ir es importante. De la mano con eso, el segundo paso es llevar el tratamiento antirretroviral de establecimientos complejos al primer nivel de atención, esto permite que la persona no se desplace tanto a un hospital. Llevar el tratamiento simplificado al primer nivel es muy importante. Hemos abierto 22 establecimientos en el primer nivel durante la pandemia. Definitivamente, esta es la estrategia para acercar el tratamiento a las personas que han sido diagnosticadas durante la pandemia.

Acceso al diagnóstico de VIH

En los últimos años se registró un incremento en el reporte de nuevos casos de VIH. ¿Esto se debe a que hay un mayor acceso al diagnóstico?

De acuerdo. Y eso no es algo sencillo de comprender adecuadamente porque son indicadores que tienen cierto nivel de conflicto. En ese sentido, nos interesa comunicar el impacto que hemos tenido por la pandemia [en la atención del VIH]. Obviamente en todos los programas de salud, no solo en el Perú sino en el resto del mundo, hemos tenido problemas. En este año, si revisas el boletín epidemiológico, el número de notificaciones [de casos] ha disminuido considerablemente. Eso se debe a que no se está haciendo la prueba [de diagnóstico de VIH] como antes y probablemente se deba a que el registro [de los casos nuevos] no se está haciendo. El personal de salud, debido a la pandemia, probablemente está registrando con retraso.

La imagen muestra la diferencias entre las pruebas de diagnóstico realizadas en 2019 (azul) en comparación con el 2020 (naranja). (Fuente: Minsa)
La imagen muestra la diferencias entre las pruebas de diagnóstico realizadas en 2019 (azul) en comparación con el 2020 (naranja). (Fuente: Minsa)

Y el hecho de que no se haya podido hacer la misma cantidad de pruebas de diagnóstico de VIH este año va a tener un efecto en el corto y mediano plazo en la cantidad de nuevos casos, ¿incluso se puede esperar un registro de casos superior el próximo año?

Totalmente de acuerdo. Está claro que el impacto de la pandemia todavía persiste y la verdadera dimensión de su impacto sobre los programas de salud lo vamos a ver recién, probablemente, a fin de año, el próximo año o quizás más adelante. El tamizaje [exámenes de diagnóstico] durante este año ha tenido variaciones. Además del paquete preventivo, el acceder al tamizaje es fundamental por la naturaleza crónica de la enfermedad. Empezamos el año bien y claramente ves el impacto de la pandemia, y nos estamos recuperando poco a poco. Nosotros hacemos las campañas de VIH en campo, tenemos brigadas que van a espacios donde socializan las personas en mayor riesgo, y esto con la pandemia no ha podido hacerse.

Las restricciones de movilización y el distanciamiento social han afectado directamente a la estrategia basada en lugares públicos…

Así es. Con todo y eso, a setiembre estábamos al 63% de los tamizajes realizados el año pasado. Ahora se hace con protocolos muy restringidos, con un aforo mucho menor y con otras estrategias. Pensamos que podemos recuperarnos en buena medida en lo que resta del año.

La situación del VIH/Sida antes de la pandemia

En líneas generales, ¿cuál era la situación de la mortalidad relacionada al sida en el país antes de la pandemia? ¿Estamos en riesgo de que se incremente debido a la pandemia?

La mortalidad se ha reducido casi en un 40% en los últimos 10 años en el Perú. Tenemos en promedio 850 muertes relacionadas al sida por año, según Onusida. Lo que hemos estado monitoreando durante la pandemia es el exceso de mortalidad en VIH y aparentemente no se está dando, según información de Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef). Y esto nos tranquiliza bastante. Si bien el VIH no está dentro de los factores de riesgo de COVID-19, es cierto que una persona que vive con VIH y que tiene el nivel de CD4 bajo, puede estar en situación de vulnerabilidad frente al COVID-19.

El gráfico muestra la reducción de la mortalidad relacionada al sida en los últimos 10 años. (Fuente: Minsa)
El gráfico muestra la reducción de la mortalidad relacionada al sida en los últimos 10 años. (Fuente: Minsa)

Muchos migrantes han accedido a tratamiento antirretroviral en el país en los últimos años. ¿Cómo va la situación hasta el momento?

Con los migrantes, la idea es vincularlos lo más rápido al tratamiento antirretroviral. El Perú debe ser el país de Sudamérica que tiene las políticas de tratamiento antirretroviral más favorables, porque los migrantes venezolanos con diagnóstico en los últimos años migraban con el objetivo de acceder al tratamiento. En Colombia, por ejemplo, el acceso es a través de seguros privados; Ecuador es un país con un programa pequeño. Y aquí en el Perú, en realidad, la disposición es brindarles el tratamiento. Una persona con tratamiento, además de estar bien, no transmite el virus, pero también es un tema de derechos, porque una persona con VIH no debe tener impedimento para acceder al tratamiento antirretroviral. Hemos terminado agosto con 3.132 migrantes venezolanos en tratamiento antirretroviral, esto representa el 4,5% del total, es un porcentaje significativo, y es el esfuerzo que hace el Perú para que accedan al tratamiento. Además, hay una estrategia para que desde Tumbes [principal punto de ingreso de migrantes] hacerles llegar información y rápidamente identificar quiénes necesitan tratamiento. Nuestra política es garantizar que accedan al tratamiento.

¿Qué espera el Ministerio de Salud respecto a la situación del VIH/Sida en el país para este año?

Como ministerio, nosotros queremos para este año 2020 sostener lo que se ha venido avanzando en los últimos años: continuar en la reducción de nuevas infecciones, continuar reduciendo la mortalidad por sida en el Perú, y esto pasa por alcanzar la cobertura de tratamiento antirretroviral que el mundo se ha puesto como meta para el año 2020 (81%). Buena parte de todo lo que se ha conseguido en términos de salud pública en VIH es gracias al acceso al tratamiento antirretroviral. En la pandemia nos hemos detenido un poco, pero con esfuerzo podemos llegar a la meta que se ha puesto el mundo en términos de cobertura de tratamiento. Y con ello, seguir avanzando para lograr la meta que el mundo tiene: terminar con la epidemia del sida, en términos de salud pública, para el año 2030.

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