“Votar cada 4 años es obsoleto ante la auditoría en las redes”
“Votar cada 4 años es obsoleto ante la auditoría en las redes”
Redacción EC

FERNANDO LOZANO CHÁVEZ

internet.

¿Cuál es la influencia de la capa social en la sociedad actual?
Es indudable que está teniendo protagonismo en muchas de las herramientas de más éxito en Internet. Muchos emprendimientos de éxito y que han generado más valor económico se sustentan en más participación de la gente que aporta contenidos. Es algo inédito. Contenidos relevantes solo los aportaban los profesionales y ahora los aporta cualquiera. Es una capa social activa que, sin un retorno económico, ayuda a construir un producto que sí que tiene relevancia editorial y económica. En el caso de Waze, por ejemplo, es un navegador, un GPS, que sin esa aportación de la capa social no tendría un valor diferencial.

¿Los medios han demostrado que pueden usar la capa social para hacer periodismo?
Creo que los medios hemos sido en principio muy reactivos a esa capa social, porque cuando oíamos hablar de ‘periodismo ciudadano’ construimos un muro. Creo que no se trata tanto de ponerle una etiqueta de si es o no periodismo, sino de saber si podemos construir un sistema para que pueda aportarnos esa capa social, que en muchos casos es inalcanzable para nuestras redacciones.

Las redes sociales han ganado relevancia, muchos ganan dinero, ¿pero cuál es su lado negativo?
Es el lado negativo que tenemos las personas. Las redes son una extensión de los humanos, la bondad y la maldad que está en la gente está en las redes. Ocurre que en algunas cuestiones, tanto para lo bueno como para lo malo, las redes potencian algunos beneficios y perjuicios también.

¿No ha disminuido la interacción entre las personas?
Que de pronto en una sala haya ocho personas y que en vez de comunicarse entre ellas estén más pendientes de su dispositivo móvil en realidad es una falta de educación. Estamos en un momento iniciático en este mundo y no se han generado códigos de conducta, de sentido común y de respeto, que se adecúen a las nuevas tecnologías. No me parece que sea algo en principio tan preocupante. Creo que iremos moderando el uso de estas herramientas.

Ha dicho que el periodismo está atrasado 10 o 15 años de la tecnología, pero también parece que lo están otras instituciones. ¿La sociedad no puede ir a ese ritmo?
Las instituciones, los poderes del Estado, los medios, la universidad, tardan mucho en movilizarse porque basan su autoridad en los conocimientos consolidados. Ven todo este mundo tan cambiante como una amenaza y como una moda. Estamos viendo que no es así, que está cambiando la manera en que nos comunicamos las personas, en que se hacen los negocios, en que nos informamos, nos educamos.

Acá está el caso del Policía Chévere, una cuenta de la policía que da consejos en Twitter y cae bien…
Ahí es donde se ve el poder del talento de la comunicación y de la utilización de la red para algo bien interesante. Es un terreno de juego nuevo, en el que estamos viendo cosas bastante relevantes al lado de millones de cosas totalmente anecdóticas.

¿Las redes jugarán un papel cada vez más importante en la política?
Los partidos políticos son una de esas instituciones que se han quedado obsoletas y descolocadas ante lo que está sucediendo. Esto de votar cada cuatro o cinco años se ha quedado obsoleto ante la auditoría permanente que la gente puede hacer de la acción política día a día, o minuto a minuto en las redes, y esto pronto debería tener una respuesta.

¿Llegará el día en que votemos íntegramente por Internet?
El hecho de votar por Internet no es lo relevante, lo importante es el control social de la acción política que los ciudadanos pueden hacer permanentemente, que no es un voto pero sí un estado de opinión que puede condicionar la toma de decisiones. Estamos viendo páginas como que están convirtiéndose en puntos de recepción de inquietudes y peticiones que en algunos casos hacen que los políticos deban responder en las redes.

¿Se van a formar partidos políticos online?
Probablemente. Sin duda van a nacer opciones políticas que van a tener mucha relación desde su nacimiento con el uso de las redes, igual que hace 50 o 100 años se utilizaban los mítines en los cines o teatros de los pueblos para constituir una comunidad ideológica que al final acabase constituyendo un partido. Internet y las redes son una herramienta de movilización política de primer nivel y de movilización comercial también.

¿No cree que hay demasiados gadgets y apps para todo?
Eso se irá depurando. Claro que todos los días salen aplicaciones para todo tipo de cosas, pero muchas nos las descargamos en el momento porque nos hacen gracia, las probamos y no las volvemos usar, y acabamos borrándolas, incluso algunas que has comprado.

¿Es fanático de los gadgets, como el reloj inteligente?
No, la verdad es que no soy muy maniático para eso. No es que no me gusten, pero he buscado reducir mi consumo a lo indispensable casi por un motivo ideológico, y como me gusta la utilidad, uso un teléfono útil.

¿Prefiere leer libros en Kindle o en papel?
Va a depender del tipo de libro. El objeto libro me parece insuperable pero deja de serlo tanto cuando encuentras uno electrónico que estás seguro que te va a prestar una utilidad, o porque te vas de viaje y no puedes llevar tantos. Lo que estamos viendo es que los libros se están defendiendo. Si además de estar bien escrito tiene un contenido muy útil, una portada bien diseñada, un buen papel, se convierte en algo mucho más deseado y compite muy bien con el Kindle, cuyo soporte no es muy atractivo.

Además el autor no podría firmarte el Kindle…
No, pero puede hacerte una dedicatoria personal, en video, ahí hay otras oportunidades que tienen un valor diferencial, mayor.

La movilidad crece pero todavía no se sabe cómo hacerlo rentable…
No, creo que los banners de los sitios web no se ven en móviles. En la publicidad también es interesante encontrar nuevos caminos, en los móviles la gente ve videos de manera masiva y los spots de publicidad deberían verse en esos dispositivos. No me imagino uno que se ve en televisión, sino otro tipo de mensaje. Creo que hay posibilidades de comprar patrocinios y otros tipos de sistemas, para que los que quieran vender cosas puedan comunicar sus novedades a través de herramientas periodísticas. Tenemos que ver cómo conseguimos que no se cruce la publicidad con el contenido periodístico. Ahí también hay un reto.

Ahora trabaja en un proyecto propio, cuéntenos de eso…
Es una fundación llamada PorCausa.org, es periodismo sin ánimo de lucro, periodismo de investigación social, basándonos bastante en datos con un nicho temático fundamentalmente en torno al crecimiento de la desigualdad, la pobreza, la inclusión social, la sostenibilidad, los alimentos. Nuestra intención es hacerlo con medios tradicionales como socios para difundir nuestro trabajo.

¿Qué es lo que más le apasiona?
Ahora mismo en el ámbito del periodismo me interesa mucho todo lo que tiene que ver con investigar el formato de los dispositivos móviles, cómo podemos crear herramientas para que el periodismo explote un aparato como el que tenemos en las manos, que otro tipo de negocios sí los está aprovechando. También me interesa mucho cómo usar el video para contar una historia pero mezclándolo con la interactividad.

AUTOBIOGRAFÍA
Nací el 30 de agosto de 1957 en Madrid, soy hincha del Atlético y hasta el último momento no me fío en que gane la Champions League. No crecí en un ambiente académico, sino en el pequeño bar de mi padre, ayudándolo. Me interesaron los periódicos desde que en el colegio, con 14 años, me llevaron a ver uno. A los 19 ya trabajaba allí. Fui responsable del último cambio digital en “El País”, fui director de elmundo.es y creador de Soitu, un medio online en el que aprendí mucho. Quizás mi mayor virtud es la inquietud por hacer cosas, y el mayor defecto la impaciencia.