Miki González y Fátima Foronda llevan cerca de año y medio juntos. (Foto: cortesía Fátima Foronda)
Miki González y Fátima Foronda llevan cerca de año y medio juntos. (Foto: cortesía Fátima Foronda)
Sonia del Águila

Hace dos años, cuando se acercó a buscando su aprobación para poder versionar una de sus canciones, nada hacía predecir que esa iniciativa marcaría el inicio de una apasionante historia de amor.

MIRA: Fátima Foronda y su viaje del grunge a los Andes con “Te recibo”

“Estaba grabando un segundo disco, que era un homenaje a Andrés Chimango Lares, Boris Villegas, Jaime Guardia, Manuelcha Prado, Condemayta de Acomayo; maestros que la mayoría de jóvenes no conocen. Pero me faltaba alguien más afro, pensé en Susana Baca, pero encontrarla me iba a tomar mucho tiempo porque la señora siempre está ocupada; entonces se me ocurrió molestar a Miky González. Mi mánager se comunicó con él, pero no consiguió una respuesta positiva”, narra la guitarrista de la banda de rock femenina Área 7.

“Entonces, tomé la decisión de escribirle yo misma por Instagram y recuerdo perfectamente lo que le puse: ‘Maestro, González, disculpe el atrevimiento, soy una persona que admira su trabajo, estoy haciendo un compilatorio de canciones de artistas íconos y quería pedirle permiso para versionar uno de sus temas. Por favor, dígame cuál es su presupuesto’, Lo leyó, pero me dejó en visto. Un mes después me contestó, me dijo: ‘Juntémonos’”, añade la artista.

El encuentro entre los músicos se dio en un café barranquino. Fátima reconoce que sentía mucha admiración profesional por Micky, pero temía ir a la cita porque le parecía demasiado hermético. “Cuando escuchó la música que estaba haciendo, me dijo: ‘Todo me suena igual, me aburre, yo haría algo experimental. Déjame ver si hacemos algo, si tengo ganas y tiempo’. Finalmente, aceptó. Me propuso hacer un disco de cuatro o cinco canciones que rindieran homenaje a provincias del Perú y no a artistas, como yo había pensado. Después de ese día comencé a ver a un Miki diferente”, recuerda Foronda.

La aventura musical de la pareja se inició en el estudio de Miki González con la creación de temas como: “Te recibo”, una especie de carnavalito ayacuchano en homenaje a Lucanas, tierra de los danzantes de tijeras.

“No tienes idea de la cantidad de información musical grabada por él mismo que tiene en su estudio, es una biblioteca, es un genio, saca canciones en un ratito. ‘Te recibo’ era una balada y él le dio vida. Le pone mucha dedicación a la música peruana”, destaca.


EL INICIO

Cuando Fátima y Miki empezaron a trabajar juntos, el músico estaba culminando su relación con la presentadora de TV y actriz Francesca Brivio. “Yo lo respetaba mucho, siempre lo trataba de usted y cuando me invitaba a un concierto iba con mi mamá”, aclara la integrante de Área 7.

“Lo nuestro surgió poco a poco, ninguno de los dos buscó que eso pasara. Un día, Miki me dijo: ‘Estoy empezando a sentir cosas por ti’. Mi respuesta fue: ‘Creo que yo también’. Luego de aquel día, le escribí a Francesca, quien me parece una gran activista y profesional, para explicarle cómo se estaban dando las cosas, pues no quería que piense que me metí en su relación”, recuerda Fátima.

La pareja disfruta de sus momentos juntos. Pese a la diferencia de edad tienen gustos y costumbres parecidas. (Foto: cortesía Fátima Foronda)
La pareja disfruta de sus momentos juntos. Pese a la diferencia de edad tienen gustos y costumbres parecidas. (Foto: cortesía Fátima Foronda)

Y esos sentimientos se hicieron más intensos a medida que pasaba el tiempo. Además de compartir la pasión por la música, Fátima y Miki comparten el gusto por la lectura y el budismo.

“Cuando nos enamoramos y empezó la relación descubrí al Miki cursi, al que manda mensajitos de amor y videos románticos. Es como un niño y lo chévere es que no se cierra a nada: baila reggaetón, ama a los animales, se mata de risa, es el rey de los chistes, ama a su mamá y a sus hijos. Es un estupendo papá”, confiesa la artista.

Fátima sucumbe ante el buen sentido del humor de Miki. (Foto: cortesía Fátima Foronda)
Fátima sucumbe ante el buen sentido del humor de Miki. (Foto: cortesía Fátima Foronda)

Reconoce, además, que la diferencia de edad que existe entre ellos (Fátima tiene 35 y Miki, 68), en algún momento representó un problema para su relación, pues su padre se opuso a esta.

“Mi papá me dijo que no estaba de acuerdo, que le parecía muy mayor para mí; pero ahora que lo conoce se llevan muy bien, tienen hasta amigos en común. Siempre me han gustado los hombres mayores, estaba enamorada de Gandalf (Ian McKellen) de ‘El señor de los anillos’. Cuando murió (el personaje en la película) sentí un gran vacío. Soy un alma antigua, no voy a discotecas, prefiero leer, comer, viajar, amo ir a los Andes, pues no hay nada más bonito que un niño de ese lugar me abrace o me pida que lo cargue”, refiere.

Ha pasado más de año y medio desde que los músicos decidieron darse la oportunidad de ser felices juntos y la relación cada día se fortalece más. ¿El secreto? Fátima cuenta que Miki le dijo un día que esta funciona porque “tú eres una ‘chiquivieja’ y yo un viejo que se alucina chibolo”.

“Nos llevamos muy bien, no vivimos juntos ni pensamos en matrimonio porque como estamos somos felices. Alguna vez hemos hablado de hijos, a mí me gustaría adoptar un niño de los Andes. En Miki he encontrado a mi media naranja, mi único temor es que se vaya primero, no sé qué haría sin él”, subraya.

La pareja se enamoró entre escenarios musicales y salas de grabación. (Foto: cortesía Fátima Foronda)
La pareja se enamoró entre escenarios musicales y salas de grabación. (Foto: cortesía Fátima Foronda)

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