Ethel Pozo, hija de Gisela Valcárcel, se estrena como conductora de TV 30 años después de que lo hiciera su madre. (Foto: GV Producciones)
Ethel Pozo, hija de Gisela Valcárcel, se estrena como conductora de TV 30 años después de que lo hiciera su madre. (Foto: GV Producciones)
Redacción EC

Era 1987, época extremadamente difícil para el Perú. Pero contra toda adversidad, Gisela Valcárcel debutaba como conductora de televisión con el programa "Aló Gisela". Nadie podía presagiar por entonces el enorme éxito que cosecharía, pero dicen los conocedores que en la historia de la TV peruana marcó un hito: Gisela se presentaba como una madre soltera –tema todavía tabú en esos años–, lloraba frente a cámaras y se quitaba las pestañas postizas con una naturalidad (o un extraordinario histrionismo) que rápidamente conectó con el público.

En ese mismo programa, Gisela presentó a su única hija, Ethel Pozo, quien entonces tenía solo 6 años. Hoy, 30 años después de esa transmisión, Ethel debuta como conductora en el nuevo 'reality' de América Televisión: "Mi mamá cocina mejor que la tuya", un espacio, cómo no, que celebra a las madres en todas sus expresiones: la tradicional y la moderna, la acompañada y la independiente.

—Sabor casero—
Yaco Eskenazi será quien acompañe a Ethel en la conducción de este programa que, cada domingo, invitará a dos famosos con sus respectivas madres para una competencia por saber cuál de estas prepara el mejor platillo. Al final de cada episodio, una jueza probará ambas preparaciones y elegirá a una ganadora.

Para la primera entrega, que se estrenará este domingo, los invitados serán Milett Figueroa y su mamá Martha, y Luis 'Cuto' Guadalupe y su madre Prince.

"Creo que este programa conectará inmediatamente con la gente porque tiene tres ingredientes fabulosos: el amor de la madre a los hijos, la cocina y el humor. Nos divertimos muchísimo. Y además a los peruanos nos encanta comer", dice Ethel Pozo.

Y aunque el programa podría asociarse al 'boom' gastronómico que se vive en nuestro país desde hace unos años, el perfil apunta más bien a una cuestión casera, un elogio a la comida del hogar más que a la de los grandes restaurantes. Allí está su valor diferencial.

"Yo no soy una chef, solo soy una mujer a la que le encanta cocinarle a sus hijas, a su familia. Eso es lo que disfruto de entrar a la cocina los domingos", agrega Pozo.

Finalmente, sobre la sombra de su madre, ella afirma que no se hace problemas: "No hay ninguna presión, sino al contrario: ella me ayuda y me transmite su experiencia y sus 'tips'. Siento que tengo una gran ventaja". Este domingo será su prueba de fuego. Veremos cómo la supera.