Redacción EC

Un capítulo deinspiró a dos turistas suizas a realizar una larga ruta gastronómica en Nueva Orleans, en Estados Unidos. Tal y como el episodio titulado “Lisa entiende el Blues”, donde Homero Simpson prueba los platillos más representativos de este destino, las jóvenes decidieron recrear esta travesía.


Aprovechando su semana de vacaciones, Katrin von Niederhäusern y Janine Wiget visitaron los 54 restaurantes de Nueva Orleans que formaron parte del capítulo 17 de la temporada 29 de la exitosa serie. El tiempo siempre fue un factor limitante para ellas. Por esta razón, en 24 horas debían recorrer por lo menos 8 restaurantes.

(Foto: Katrin von Niederhäusern)
(Foto: Katrin von Niederhäusern)

“Cuando vimos el episodio, estábamos muy emocionadas de ver a ‘Los Simpson’ visitando Nueva Orleans, y entonces sucedió la escena. Preguntándonos si todos esos lugares existían en la vida real, empezamos a investigar y descubrimos que no solo existen, sino que son exactamente iguales a su representación en la serie”, detallaron las compañeras de aventuras a la página Traveler.

Para seguir al pie de la letra el tour, las viajeras debieron imprimir un mapa de la ciudad, donde marcaron los más de 50 puntos gastronómicos. Luego, investigaron sobre los horarios de atención y la carta de los restaurantes. Ya para poder iniciar las grabaciones, hicieron un guion gráfico, donde recopilaron el detalle de las tomas.

(Foto: Katrin von Niederhäusern y Janine Wiget)
(Foto: Katrin von Niederhäusern y Janine Wiget)

Desde contundentes sánguches hasta platos de langosta y camarones, las amigas se turnaron para probar las delicias más representativas de Nueva Orleans. Pero esta divertida representación de Homero no sería posible sin el apoyo de los trabajadores de los distintos restaurantes, quienes también hicieron camarógrafos. El resultado: un original video publicado en YouTube.

“Todos conocemos a Homero Simpson: un hombre con mucho encanto, pero sin los mejores modales. Para conseguir los ángulos y las posiciones correctas, teníamos que sentarnos en el suelo, tumbarnos en mesas, comer con las manos o ponernos muchas patatas fritas en la boca. Todo delante del resto de clientes” , comentaron a Traveler.