Redacción EC

“Para ser guía se necesita sentir esa pasión por tu cultura y por tu país”. Efraín Valles, cusqueño que fue reconocido en el año 2014 por la revista Wanderlust como el Mejor Guía de Turismo del Mundo, se dio tiempo para conversar con ¡Vamos! sobre este apasionante trabajo.

La Federación Nacional de Guías de Turismo () declaró que el 12 de julio de cada año se conmemora en el Perú el Día del Guía Profesional de Turismo. Esta persona se encarga de informar a los visitantes todos los datos sobre el patrimonio, riqueza histórica o natural sobre un determinado lugar.

En el Perú, el principal guía turístico es Efraín Valles, un cusqueño que trabaja en su ciudad natal y que estuvo a punto de dedicarse a la computación. “Yo estudié en un colegio católico, luego me presenté a un instituto para estudiar computación e ingresé, pero decidí no tomarlo y retirarme para dedicarme al turismo. Por alguna razón las cosas se acomodan a tu destino. Yo vivía en Urubamba y desde muy chico me gustó el turismo. Las cosas se dieron y ahora soy uno de los embajadores del Perú”, cuenta Efraín.

El cusqueño, que también hace diferentes tours por ciudades como Arequipa y Puno, recuerda con mucha felicidad el momento en el que fue reconocido como el Mejor Guía del Mundo, distinción que se le entregó en Londres. “Ese premio fue un privilegio enorme, fue resultado a la dedicación y el esfuerzo que le puse siempre a mi trabajo. No solo es para mí, pues eso beneficia mucho al turismo en el Perú, me hizo muy feliz, sentí una gran emoción”.

Los datos sobre los diferentes lugares se van actualizando día a día, por lo que un guía debe estar siempre preparado y estudiar constantemente sobre los diferentes destinos. Efraín asegura que esa es una de las claves del éxito. “Un guía debe estar siempre estudiando e investigando, es algo que te sirve para cualquier carrera. Además, como nosotros trabajamos con personas de diferentes países, debemos aprender distintos idiomas. Debemos sentir esa pasión por nuestra cultura y tener un respeto por nuestro país. Hay que hacer que el pasajero se siente maravillado de la gente, de la cultura y principalmente del país”.

Efraín, quién realiza una gran cantidad de tours, asegura que su lugar favorito es, y siempre será, Machu Picchu, aunque también siente una gran admiración por Maras Moray. Valles cuenta que día a día pueden suceder diferentes anécdotas en el trabajo. El guía se dio el tiempo de compartir una de ellas con ¡Vamos! “Una vez me tocó un turista japonés que pidió un guía en inglés. Yo lo acompañé y le di todo un tour por Machu Picchu, y me di cuenta que él nunca hablaba, solo miraba y afirmaba diciendo “Ajá”. Al finalizar el tour le pregunté qué quería de tomar y solo atinó a repetir “Ajá”. Me di cuenta que solo hablaba japonés y que no había entendido absolutamente nada de todo el recorrido”.

Finalmente, Efraín Valles lamenta que algunos peruanos no puedan gozar de sus propias maravillas. “Hay mucha gente pobre que vive en Cusco que no conoce Machu Picchu. Siendo peruanos con tanta cultura y tantos lugares bellos, da pena que los que son descendientes directos de los incas no puedan conocer esto. Se debería hacer algo al respecto”.

MOMENTOS ESPECIALES

Por el día del Guía Profesional de Turismo, nos comunicamos con dos personas que han dedicado sus vidas a interpretar las historias de cada uno de los destinos que ofrece el Perú. Ellos nos cuentan sus anécdotas y las experiencias que más los marcaron como guías.

Cecil Bastos, presidente de Agotur - – Lima, ha sido guía turístico por doce años.  Comenzó esta carrera desde los 22 y no se arrepiente. Él hace recorridos por Lima, Arequipa, Cusco y Puno y recomienda a todos los peruanos a conocer más del país.

Bastos nos cuenta una de las anécdotas que más lo tocó como guía: “Casi pude tocar el sol en Tres Cruces hace como cinco años.  Salimos en un bus con quince turistas de Estados Unidos. Alcanzamos los 5 mil metros en la montaña y no había visibilidad. Acampamos, hablamos de leyendas y de historias de terror. Al día siguiente, vino el espectáculo. A las seis de la mañana pudimos ver cómo salía el sol un equipo especial, el amanecer fue increíble. Esta experiencia me gustó mucho”.

La importancia de los detalles

Su pasión por la historia la puso en una encrucijada: estudiar para convertirse profesora o disfrutar del aire libre y ser guía turística. Alejandra Cabieses optó por lo segundo y la lleva más de 30 años mostrándole a los turistas la belleza de Lima, sus museos, sus huacas, sus iglesias, su rico pasado y su moderno presente. Hoy, además de trabajar como guía, se desempeña como vicepresidenta de Agotur.

Alejandra comenta que lo que más disfruta de su trabajo es el contacto con la gente y sorprenderse cada día. “Estaba con un grupo de noruegos en el Parque del Amor y habían unas personas que, para mí, estaban zapateando. Cuando me acerqué a preguntar qué pasaba, me dijeron que estaban fascinados con poder pisar la sombra de su cabeza en el piso. Es que en su país, el sol está muy lejos y la sombra que producen son muy largas, por lo que nunca están cerca de la de su cabeza. Son cositas que a nosotros no nos llaman la atención pero a los turistas sí”