Los cinco momentos más incómodos en el trabajo
Los cinco momentos más incómodos en el trabajo
Redacción EC

Algunos días en el trabajo pueden ser muy divertidos, otros malos y unos realmente muy incómodos. A todas nos pasa que cuando llegan esos días lo único que deseas es desaparecer de la oficina o tratar de simular que no ha pasado nada.

Aquí te presentamos cinco momentos que sin duda viviste y no te gustaría volver a hacerlo.

1. Caerte. No hay nada más vergonzoso que caerse, pero hacerlo en la oficina en medio de todos tus compañeros es lo peor.  Lo más probable es que después de que pisaste mal o de terminar en el suelo porque la silla se movió, solo te levantaste y fingiste que nada había sucedido para evitar la vergüenza.

2. Dormir. A veces las ocho horas de descanso no son suficientes y es inevitable no cerrar un poquito los ojos en la oficina, pero que tu jefe te encuentre durmiendo es uno de los momentos más incómodos que puedes vivir. No sabes qué decir y solo te queda mirarlo y prestarle atención.

3. Mismo outfit. Estás lista y preparada para ir trabajar, llegas a la oficina y ves que tu compañera tiene tu mismo vestuario y lo peor es que ambas tienen que asistir a la misma reunión.  Lo más seguro es que a la próxima te pongas de acuerdo con ella para no ir con la misma ropa el mismo día.

4. Que tu comida huela mal. Hora de almuerzo y vas a la cocina a calentar lo que vas a comer. Tu comida tiene olor fuerte y terminaste dejándolo por toda la oficina. De pronto empiezas a escuchar a tus compañeros decir “¿qué huele feo? ¿Quién ha calentado esa comida?” y lo único que quieres hacer es desparecer del kitchenette.

5. Que te encuentren haciendo algo que no debes. No todo es trabajo en la oficina. En ciertos momentos intentas distraerte leyendo noticias, revisando tus redes sociales o hablando por chat con algunos de tus amigos. Pero si tu jefe te encuentra haciéndolo sin duda es uno de los momentos más incomodos que puedes vivir. Seguro te sentirás avergonzada por lo que él pueda pensar, pero tranquila todas tenemos derecho a relajarnos un poco.