Los métodos de crianza van cambiando con los años y algunos padres son cada vez más permisivos con sus hijos pues intentan ser sus “amigos” en lugar de poner orden. A la larga eso puede afectar en la forma cómo se impone la disciplina y, lo más importante, en la pérdida paulatina del valor del respeto.

El respeto es importante para la convivencia en sociedad y para que tus hijos puedan desarrollar vínculos con quienes lo rodean. No se trata solo de acatar órdenes, sino de reconocer la importancia de los derechos de los demás y tratarlos como se merecen.

Estas son algunas lecciones que como madres debemos enseñar acerca del respeto.

- Hay que sentirlo de verdad

Cuando no hay respeto sincero, todas las acciones de tu hijo se pueden tomar como una burla o un desafío a la autoridad. Él o ella debe saber que necesita trabajar en eso a medida que va creciendo pues podría convertirse en un problema a futuro.

- El respeto no discrimina

Nuestra sociedad aún tiene mucho de machismo y es necesario que desde pequeños los niños sepan que los hombres y mujeres tienen las mismas oportunidades. Esto se aplica también al color de la piel y a los estereotipos que hay alrededor de ellos.

 (Foto: Shutterstock)

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- Ellos también deben exigirlo

Así como tú les enseñas a tratar bien a los demás, ellos deben saber que tienen el derecho de ser tratados de la misma manera. Eso los ayudará a reconocer y experimentar el respeto y darse cuenta de lo doloroso que es cuando está ausente.

- Todos lo merecen

Desde sus maestros en el colegio hasta el vendedor, todos merecen ser tratados por igual. No importa su condición o nivel social, tu hijo debe ser consciente de que el respeto es similar para todos y no hay que medirlo.

 

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