Niños grandes: Ayuda a tu hijo en la transición de cuna a cama
Niños grandes: Ayuda a tu hijo en la transición de cuna a cama
Redacción EC

Es sorprendente lo rápido que crecen los niños y muchos padres, casi sin darse cuenta, deben afrontar el momento en que su bebé empieza a convertirse en un niño grande y hay que prepararle una habitación donde la cuna ya no esté incluida.

Para el pequeño no será una transición sencilla pues entrará a un espacio nuevo donde no se sentirá del todo seguro al inicio. Para los padres tampoco será fácil pues es muy probable que el niño demuestre su incomodidad con noches de mal sueño y algunas rabietas.

¿Cómo convertir ese gran paso para tu hijo en una experiencia agradable? Aquí te damos algunos consejos.

1. Haz que forme parte de todo el proceso

Incluye a tu hijo en la mayor parte de decisiones referentes a la decoración de su nuevo cuarto. Llévalo a que elija la ropa de cama, haz que te ayude en el armado de la cama haciendo cosas pequeñas, pídele que elija algunos peluches para que lo acompañen a la hora de dormir. De esa manera, el niño va a sentir que ese espacio es suyo pues se ve y se siente como él quiere.

2. No apresures las cosas

No hay necesidad de hacer el cambio cuando el niño aún no está listo. Algunos especialistas recomiendan que se realice antes de que pueda trepar y bajar de la cuna o cuando está en el proceso de aprender a ir al baño solo. Si es que no ha llegado a la edad en la que debe mudarse de todas maneras, no lo presiones.

3. No organices el cuarto al azar

Al momento de decorar el cuarto, procura que tenga algún tipo de parecido con el espacio donde tu hijo dormía anteriormente. Algunos padres ponen la cama en la misma posición que la cuna para que el cambio no sea tan brusco. La idea es que el niño se sienta seguro y para lograr eso hay que crear un ambiente en el que se sienta cómodo pues ya lo conoce.

4. Mantente firme

Una vez dado el primer paso no hay marcha atrás. Si has decidido que es el momento para que tu hijo duerma solo en su cuarto, debes ser perseverante y mantenerte firme. Los niños usarán todo tipo de técnicas para lograr lo que desean como llorar, hacer rabieta o llamarte innumerables veces al cuarto con la idea de que tú cedas y les permitas dormir contigo o retornar a su cuna. Debes ser fuerte y dejar claras las reglas.