¿Intolerante al gluten? Conoce un poco más de esta enfermedad
¿Intolerante al gluten? Conoce un poco más de esta enfermedad
Redacción EC

Daniela Espinosa
Experta en nutrición humana.
daniela.espinosa.valdez@gmail.com

Algunas personas se sienten mal después de comer ciertas harinas. La enteropatía sensible al gluten, la intolerancia al gluten o la sensibilidad a las proteínas del trigo son algunos términos con los que se conoce a la enfermedad celíaca o celiaquía.

Se trata de una enfermedad que inflama el intestino delgado y daña a sus microvellosidades cuando se consume una glicoproteína llamada gluten. Gluten, que proviene del latín pegamento, es una proteína cuya estructura ayuda a los alimentos a mantener su forma, actuando como una goma que mantiene las partículas juntas, lo que lo hace ideal para su utilización en la cocina y repostería. Es lo que le da al pan una textura suave y esponjosa y elasticidad a las masas. También se usa como estabilizador en alimentos procesados, como aderezos para ensaladas o mayonesa.

Pero, ¿dónde se encuentra? En cereales que seguro consumes en tu día a día: el trigo, la cebada, el centeno y la avena (esta última lo contiene en menor cantidad). Cuando una persona celíaca consume alguno de estos productos o sus derivados, lo que ocurre es un daño e inflamación en las microvellosidades del intestino, lo que impide la absorción de los nutrientes de los alimentos y resulta en desnutrición, sin importar la cantidad de alimentos que se consuman (en niños es muy peligroso).

Se desconoce la causa de esta enfermedad, que puede manifestarse en cualquier momento de la vida, pero se sabe que las personas con familiares que padecen celiaquía están en mayor riesgo de contraerla.

¿Y cómo saber si la padeces? Lamentablemente el diagnóstico es difícil, ya que los síntomas son diferentes de una persona a otra. Algunos pacientes pueden presentar estreñimiento, otros diarrea y otros no tienen ningún efecto gastrointestinal.

Algunos de los síntomas de esta enfermedad son:

- Dolor abdominal.
- Estreñimiento.
- Diarrea.
- Modificación del apetito (ya sea aumento o disminución).
- Náuseas y vómitos.
- Depresión o ansiedad.
- Cansancio.
- Ausencia de la menstruación.
- Calambres.

En los niños, los síntomas son aún más peligrosos:

- Retraso en el crecimiento.
- Cambio de color en los dientes y defectos en el esmalte dental.
- Retraso en la pubertad.
- Aumento deficiente de peso.

Aunque esta enfermedad no tiene cura, la buena noticia es que los síntomas desaparecen en cuanto estos cereales y sus derivados sean eliminados de la dieta. Hasta hace unos años, esto era difícil, pero hoy en día las opciones son variadas y una persona celíaca no tiene por qué sentirse diferente. Es posible encontrar todo tipo de productos libres de gluten no solo en casas naturistas sino también en supermercados.

ALGUNOS TIPS IMPORTANTES

1. Aprende a leer las etiquetas de los alimentos, ya que el gluten está presente en pan, galletas,  cereales del desayuno, harina, pastas, cervezas, entre otros. Pero hay muchos otros productos que contienen gluten como pueden ser los aliños, salsas, embutidos, cubitos y muchos productos envasados. Guerra avisada no mata gente, ¡a revisar etiquetas!

2. Si en casa hay algún familiar con esta enfermedad, es aconsejable que la familia se involucre en ella, sobre todo si se trata de un niño, ya que este puede sentirse el extraño y eso le daría ansiedad.

3. ¿Cuánto puedo consumir? ¡Cualquier cantidad ya es demasiado! Hay que tener cuidado con la contaminación cruzada en casa y fuera, ya que a veces se cree que con «solo un poquito» no pasará nada, pero no es así.

4. Consulta con un profesional en caso intuyas que alguien podría tener esta enfermedad, ya que si ha habido un daño al intestino, el paciente se encontrará con deficiencias nutricionales.

5. Respeta a las personas celíacas, ya que para ellas no es fácil el proceso de tener que ser selectivos con su alimentación. Que haya más personas haciendo presión para que prueben distintos bocados no será muy agradable.

6. Lleva algo que puedas consumir y compartir con los demás, siempre que tengas una comida o coctel en casa ajena, para no sentirte excluido/a.