Redacción EC

Por María Inés Ching

No te confundas: es verano pero vas a trabajar. Así es que deja el pareo, las . Antes de salir de casa, piensa que vas a encontrarte con un gerente, con el colega que quiere el mismo ascenso que tú o esa compañera que te mira siempre de reojo. Pregúntate frente al espejo qué imagen quieres transmitir.

Sí: a casi 30 °C es difícil no sudar ni despeinarse aunque solo camines media cuadra a tu oficina. Pero no te acalores. Si conoces tu cuerpo y sabes lo que te queda bien, con estos consejos sin duda te verás profesional y a la moda.

REGLAS DE ORO

- Colores: los neutros siempre funcionan: blanco, negro, gris, azul, beige. En verano tienes más opciones para combinar tonos cálidos y fríos.

- Añade accesorios a tu ‘look’ considerando los colores que favorecen tu piel. Materiales: evita las gasas o fibras traslúcidas en horario de oficina.

- Despídete de estampados de figuras grandes y definidas, descarta los materiales brillosos.

- Elige la ropa hecha con telas que permitan a tu piel respirar, como el algodón o el lino para que la transpiración no sea un problema.

- Cuidado personal: tema vital y complicado. Toma una ducha antes de ir al trabajo porque cuando duermes también transpiras.

- Usa un perfume discreto o un desodorante neutral. Hay también pañuelos húmedos que te ayudarán a combatir el sudor a media tarde.

SOBRE LA ROPA

Vestidos: son prácticos y frescos para esta temporada. Escoge uno que favorezca a tu silueta y que neutralice lo que no quieres destacar. Recuerda que mientras menos detalles tengan, lucirás mejor en un ambiente profesional. Si la tela es muy delgada, utiliza un fustán para que no se te pegue al cuerpo, se ensucie de sudor o trasluzca tu ropa interior.

Blusas: si es muy delgada lleva un bividí debajo para que no se te vea el sostén. Cuida de que tu escote no baje más de 15 centímetros a partir de tu barbilla (mídelos manteniendo la cabeza recta). Evita ir demasiado ajustada haciendo la siguiente prueba: levanta tus brazos a la altura de los hombros y cruza los codos adelante y atrás. Si no se abre ningún botón en el intento, es de tu talla.

Falda: la altura deberá ser ligeramente sobre la rodilla, a la mitad o debajo de ella según tu ámbito laboral. La elección de la silueta (tubo, recta o línea A) estará relacionada con la forma de tu cuerpo y tu comodidad. Si es muy apretada, no podrás concentrarte. , siéntate y verifica el largo. Olvida las minis en verano a menos que lleves pantis o leggins debajo.

Pantalones: ganarás una mejor imagen usando los de colores neutros. Descarta los brillos, los estampados, los bordados, los que te hacen saltar los rollos o los holgados como pijama.

Ropa interior: deberás comprarte lencería neutra y básica con un calce excelente (pide ayuda a la asesora de la tienda para elegir una talla que acomode todo en su lugar), en colores neutros, sin encajes ni texturas o estampados que se noten detrás de las telas finas.

siempre en buen estado y limpios. La etiqueta en el ámbito ejecutivo manda un taco máximo de siete centímetros. En los espacios más corporativos, el zapato cerrado es la única opción; pero en entornos más casuales, las sandalias también están permitidas, siempre y cuando no sean de playa, de plataforma o taco aguja.

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