Lorena Salmón: "La moda es aquello que (más) se repite"
Lorena Salmón: "La moda es aquello que (más) se repite"
Redacción EC

Acusaciones de copia entre diseñadores locales e internacionales. Dimes y diretes. Así vivimos la semana pasada en la moda. Y a la escena acudieron, veloces, nuevos y autoproclamados críticos de moda. Todo sucedió en la república democrática de las redes sociales, donde cualquiera tiene cabida y audiencia. Sí: ante un vacío de verdaderos críticos de moda en esta nuestra industria local, algunos conocidos, motivados por la oportunidad de llenar un nicho, se autoproclamaron críticos.

Primero vi un post, luego dos, luego varios, en los que se acusaba al diseñador de alta costura Noe Bernacelli de ser un usurpador, ‘un Pinocchio’ (sic), una ‘vil copia de Elie Saab’ entre otros a quien se lo acusaba de haber copiado sin descaro. Los comentarios se difundieron en avalancha: «Qué terrible». «Es evidente». «Por eso nunca avanzamos». En el post, fotografías de creaciones de diseñadores internacionales junto a las de Bernacelli, en algunos casos con similitudes marcadas y en otras muy sutiles.

Por otro lado, la firma del diseñador emitió una declaración sin mayor aspavientos en Facebook en la que exponía: «Sabemos que no somos los únicos que realizan técnicas que tardan entre cien y trescientas horas por pieza y si bien hemos sido comparados con los diseñadores Elie Saab, Valentino o Riccardo Tisci (Givenchy), lo cual nos resulta un halago a nivel de estándares de calidad, no son datos exactos». Fin del roche. Bah. Pero una vez iniciada la cacería lo más fácil es seguir: luego vino otro post en el que se planteaba que los diseñadores locales se copiaban entre ellos. Los acusados: Meche Correa, Noe Bernacelli, Gerardo Privat y Claudia Jiménez.

La acusación se sostenía de una foto en la que se veían cuatro looks similares y cada uno correspondía a un diseñador. Encaje negro y silueta femenina con volumen en la falda. El bloguero/crítico en mención encontró que estas similitudes eran pruebas suficientes para acusar a los diseñadores de copiarse todo entre sí. No pensó que el encaje es un material que sigue temporada tras temporada ni que la silueta estilo Dior, es un clásico, así como el negro. Tampoco se le ocurrió que es completamente normal que entre propuestas de diseñadores haya coincidencias de siluetas, colores, materiales, print. Si no, ¿de dónde creen que saldrían las tendencias de pasarela?

Tal vez hace falta una pequeña lección de estadística/ideas/conceptos: moda y tendencia. No hay moda sin repetición y no hay tendencia sin inclinaciones en la misma dirección.

Lo preocupante de este planeta donde cualquiera tiene una ventana para comunicar es la falta de juicio y cuidado con el que se emite una comunicación que puede expandirse en ondas a niveles galácticos. O como una bola de nieve que termina en avalanchas. Porque si hay algo que todos sabemos es que 1) en las redes sociales no hay filtros de ética, profesionalismo ni veracidad; 2) cada vez que se encuentra una víctima, la multitud se presta para la Fuenteovejuna; 3) todos son culpables hasta demostrar lo contrario.

No todos saben que en moda no hay dueños -no existe el derecho de autor-, pero eso no debería ser excusa para que alguien se copie de la creatividad de los demás.

Inspiraciones, claro. Referencias, ¿por qué no? Pero de ahí a afirmar que nuestros diseñadores no tienen recursos propios para hacer algo con sello personal, no lo creo.

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