Redacción EC

Cuando buscamos una relación entre modelos de pasarela y comida chatarra es difícil encontrarla. Pero la nueva colección de creada por el americano Jeremy Scott nos facilita las cosas.

La marca de lujo italiana presentó su línea otoño-invierno en la que culmina este 24 de febrero que se caracterizó por el color, la diversión y por tener a la comida como uno de sus mayores protagonistas.

El desfile se separó en cuatro grandes grupos. El primero fue el dedicado a la comida compuesto por vestidos largos y cortos que representaban barras de chocolate, envolturas de caramelo, cajas de cereal y hasta pop corn.

Una segunda mini colección se centró en los detalles dorados y telas con mucha textura inspiradas en la cultura hip hop americana. 

La tercera y cuarta parte fueron las más audaces y aplaudidas. Tomando los colores de la conocida cadena de restaurantes McDonalds, Moschino presentó una serie de vestidos y conjuntos que sorprendieron. Los accesorios imitaban envases de gaseosa y la popular Cajita Feliz a la que incluso le modificaron el logo para adaptarlo al de la marca.

La cuarta parte fue dedicada íntegramente a Bob Esponja que aparecía tanto en las prendas como en los accesorios. Los colores amarillo y negro fueron el centro de toda esta sección que incluía suéteres, abrigos, casacas acolchadas, tacones y bolsos con el rostro del personaje.

La pasarela contó con la presencia de las cantantes Katy Perry y Rita Ora, quienes aceptaron desfilar debido a su amistad con el diseñador Scott.