¿Soltera en San Valentín? 5 consejos para pasar bien el día
¿Soltera en San Valentín? 5 consejos para pasar bien el día
Redacción EC

MC  

Faltaban unos días para el 14 de febrero y él pensó que estábamos en diferentes sintonías y decidió ‘seguir su camino’. Fue como un temblor en cámara lenta. Lo bueno es que como he madurado, sé que “las cosas pasan porque tienen que pasar”, decidí dejar de llorar metida en mi cama. Bueno, mi compañera de piso lo decidió por mí, la  verdad es que yo me hubiera quedado a vivir ahí con la cortina cerrada (para siempre).

Así que, luego de obedecerla me paré para afrontar la vida, y sobre todo, para  intentar superar el día más patético, comercial romántico del año. Sabía que sería difícil, sobre todo con las miles de fotos, ofertas, trabajo en común (¿por qué no podemos fijarnos en alguien fuera de la oficina?) pero traté de pensar en algunos puntos que al menos ayudarían a superar estos días negros, soleados.

¿Estás en las mismas? Saca lápiz y papel (guarda las galletitas de soda asesinas) y empieza a .

Eso sí, lo primero es sacar su foto de tu mesa de noche. Un poco obvio para sumarlo en la lista.

1.- Tómate el día libre

El 14 de febrero cae viernes así que si tienes la suerte de que en tu trabajo exista horario de verano (en mi oficina no tienen idea qué es eso) deja todo listo y ándate a la playa, al campo, al río o a donde quieras pero antes de que empiece el tráfico. Si tienes una jefa más benevolente (como la mía) pídele que te dé el día libre y escápate de Lima un rato, pero eso sí, bien pero bien lejos del Parque del Amor.

2.- Repite después de mí: el día está sobrevalorado

era un sacerdote romano del siglo III D.C. nacido el 14 de febrero y que decidió casar a todos los soldados pues no creía que los solteros podían encontrar la felicidad. 18 siglos después quiero creer que podemos pensar un poco diferente. Festejar el cumpleaños de mi amigo Valentín está un poco pasado de moda. No se usa. No necesitamos celebrar el amor un día, en todo caso sería todos los días (y sin novio da igual si es 14 de febrero o 29 de noviembre). Quedó claro, ¿no?

3.- Viernes de amigos

Sinceramente, salir a cualquier lugar un día como este es casi un suicidio. El márketing y, el mundo en general, han convertido esta fecha en un gran centro comercial. Todos los restaurantes están llenos, las listas de espera para cualquier bar son eternas, se demoran en traerte la comida, tu novio se pone de mal humor porque no le trajeron lo que pidió, se pelean porque estás harta de ese carácter impulsivo y toda la noche se va al demonio. Una clásica: todos terminan peleados el día de San Valentín. De hecho un mejor plan es tomar un vinito blanco con tus (eternos aliados en las más grandes decepciones, ustedes saben quiénes son).

4.- Piensa positivo y ahorra

Ahora que todo cuesta más de la cuenta, qué mejor noticia que descubrir que al menos no vas a gastar plata comprando nada. El diario del domingo decía que un limeño promedio gasta más de 300 soles en esta fecha. Si eres de las que hacen sus propios regalos tejiendo un recuerdito o adornando un mate burilado que trajiste especialmente de Huancayo esa vez que te fuiste por chamba, igual. No te tienes que preocupar que a él no le guste o que la fregaste porque siempre espera que le regales algo más. Olvídalo. No hay que estresarse. Y aprovecha que es viernes de verano y deja que ese galán que siempre te miraba en la discoteca por fin invite los tragos. Ya puedes. Ya estás soltera. Pero, por favor, no, no comencemos con los besitos vengadores.

5.- Voltea la página (o al menos, sóplala)

Sé que es difícil. Es horrible terminar una , sobre todo si iba bien solo que ‘iban por caminos diferentes’ (¿¿askdjsf??). Al final, lo mejor es darse cuenta que ¿para qué vas sufrir por un chico que no te quiere? Ya fue. Olvídalo. El que quiere, hace. El que quiere, espera y el que quiere, cede. Así que aceptémoslo: no quiere estar contigo. Agarra tus cosas, párate de tu cama, deja de lamentarte por el perro que ahora es suyo y hace una semana era ‘nuestro’ y entiende que quizás -y sobre todo en esta época del año- lo mejor es pasarlo sola que mal acompañada. Y sin cachita.