Foto: Glomad Marketing/Unsplash.
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María Alejandra López

En el escenario ideal, todas las personas podrían adoptar a más de una mascota, pero lamentablemente ese no siempre es el caso, ya que tener solo a un perro o a un gato implica una gran responsabilidad económica.

Si dentro de tus posibilidades está el adoptar a un hijo de cuatro patas, y tienes dudas sobre qué animal es el que mejor se adaptará a tu estilo de vida, esta información podría ser de gran utilidad para ti.

Perro vs. gato: visitas al veterinario

Foto: Alexis Chloe/Unsplash
Foto: Alexis Chloe/Unsplash

Según la veterinaria Andrea Alvaro Salas (CMVP 11111), médico veterinaria de , al tener mayor contacto con el exterior, un perro está más expuesto a enfermedades que se contagian entre mascotas o por contacto con la naturaleza. Por lo cual, es común que asista al consultorio veterinario con más regularidad que un felino.

“Los gatos que son criados dentro de casa, con poco o nulo contacto con el exterior, tienen menos probabilidades de enfermarse por estas causas, por lo cual, requerirán muy pocas visitas al veterinario. Sin embargo, esto también depende del tipo de crianza y manejo que se tenga con la mascota”, sostiene.

Perro vs. gato: principales enfermedades

Foto: Anusha Barwa/Unsplash.
Foto: Anusha Barwa/Unsplash.

Antes de adoptar una mascota, es importante que los dueños conozcan a qué enfermedades se enfrenta cada animal. “Los gatos tienen mayor predisposición a problemas para orinar y defecar (FLUDT, estreñimiento y/o anorexia), así como a lesiones bucales”, explica Alvaro Salas.

“En cambio, la otitis, los problemas ortopédicos, y otras predisposiciones específicas de cada raza (hernias discales, problemas oftalmológicos, alergias, etc.) son más comunes en los canes”, agrega la especialista.

En ambos casos, es importante recordar que las enfermedades pueden variar “de acuerdo al tipo de ambiente, raza, cuidados (desparasitaciones interna y externa, baños, etc.), y/o alimentación”. Además, es importante conocer las enfermedades infecciosas de cada especie: erliquiosis, leptospirosis, distemper y parvovirus en el caso de los perros; y VIF, VILEF, calicivirus en el caso de los gatos.

Perro vs. gato: estilos de vida

Foto: Vincent van Zalinge/Unsplash
Foto: Vincent van Zalinge/Unsplash

Según antes de tomar la decisión de adoptar un perro o un gato, es importante tener en cuenta la cantidad de actividad física que estás dispuesto a hacer en tu día a día. Los perros, por ejemplo, suelen ser bastante activos cuando son cachorros o, incluso, durante su etapa adulta.

La mayoría de las razas de perros disfrutan correr y, además, deben salir a la calle para hacer sus necesidades como mínimo dos veces al día. Si bien hay mascotas que están entrenadas para no salir de casa, los perros deben salir a caminar fuera de la casa para evitar el estrés.

“Sí, los gatos disfrutan de un poco de actividad y el ocasional juego saludable de “perseguir el láser”, pero no son necesariamente conocidos por ser súper atléticos”, explica el portal especializado en mascotas. En este punto, vale la pena mencionar que los gatos pueden hacer sus necesidades en casa con la ayuda de un arenero.

Perro vs. gato: responsabilidades en común

Foto: Chewy/Unsplash
Foto: Chewy/Unsplash

Más allá de las enfermedades que afectan a cada animal, es importante recalcar que, en general, tener una mascota exige una gran responsabilidad y compromiso.

Para Alvaro Salas, es primordial ofrecer al futuro integrante de la familia: un espacio (adecuación ambiental), alimento, tiempo (juegos, paseos, cepillados, etc.), educación (entrenamientos), así como controles de salud veterinarios (baños, vacunas, desparasitaciones, planes anuales, etc).

“También hay que considerar gastos imprevistos, debido a que las condiciones y necesidades de la mascota irán variando con la edad y, conforme pasan los años, exigirán mayores cuidados y gastos. A cambio de todo esto tu mascota (canino o felino) te va a devolver compañía, amor y recuerdos de convivencia para toda la vida”, puntualiza.

Andrea Alvaro Salas tiene un Diplomado en Fisioterapia Veterinaria enfocada a pequeñas especies por el Instituto Mexicano de Medicina Veterinaria
Complementaria, así como un Posgrado en Anestesia y Analgesia Veterinaria por la Universidad de Salta, Argentina. Actualmente, estudia una Maestría en Ciencias Veterinarias en la UNMSM.
Andrea Alvaro Salas tiene un Diplomado en Fisioterapia Veterinaria enfocada a pequeñas especies por el Instituto Mexicano de Medicina Veterinaria Complementaria, así como un Posgrado en Anestesia y Analgesia Veterinaria por la Universidad de Salta, Argentina. Actualmente, estudia una Maestría en Ciencias Veterinarias en la UNMSM.

Andrea Alvaro Salas trabaja en Veterinaria Prana, un centro de salud para mascotas que forma parte Descubre todos los beneficios que puedes tener en esta veterinaria con tu afiliación.

Veterinaria Prana: Av. Manuel Villaran 1089, Surquillo. Teléfono: 01 560 6179.