Exponer a nuestras mascotas a las horas más calurosas del día pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Exponer a nuestras mascotas a las horas más calurosas del día pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Andrea Carrión

La Dra. Rosario Zavaleta recuerda bien dos historias relacionadas con Golpe de calor. Ambas le enseñaron mucho sobre el tema ya que entendió que hay casos en los que las personas no saben realmente los peligros que éste conlleva. Más aún, desconocen qué situaciones pueden exponer a su mascota a dicho episodio. 

Una de esas historias empezó con una perrita de raza Yorkshire Terrier, de 8 años de edad. Llegó a la clínica veterinaria en un estado terrible. Rosario tomó el caso y empezó a tratarla, pero no respondía bien. Su dueña la había dejado en su carro mientras pasaba por un café, pero se distrajo con una amiga y se olvidó de su mascota.

Dos horas en ese carro le costaron la vida a su pequeña Yorkie, y ni siquiera fue a la hora más calurosa del día. Pero eso es irrelevante pues un carro en verano es como un horno, potencialmente fatal para mascotas, niños pequeños y ancianos.

La segunda historia la narra esta médico veterinaria en sus propias palabras.

Por Rosario Zavaleta, MVP 6919

En el verano del 2017 me encontraba atendiendo a un cachorro. Todavía recuerdo claramente el sonido jadeante que interrumpió mi consulta, provenía de un canil lejos del consultorio en el que había un Bulldog Francés bastante agitado al que llamaremos en esta nota.

El perro había llegado a la veterinaria para baño. Lo observé y noté que su lengua estaba demasiado salida y algo morada. Salivaba tanto que había mojado el piso del canil y sus ojos estaban muy rojos.

Lo saqué rápidamente del canil y lo subí a la mesa de consultorio. Estaba algo rígido y su temperatura corporal era de 41.5°. Le apliqué rápidamente un medicamento, saqué hielo y corrí con él en brazos al área de baño. Lo metí en la poza y eché agua fría de inmediato.

Llamé a la recepcionista y entre que mojaba y aplicaba hielo en algunas partes del cuerpo de Jack, le pedí que llamará con urgencia a los dueños. Su mascota estaba sufriendo de un golpe de calor.

La temperatura de Jack comenzó a bajar y en medio del proceso, Jack vomitó y por momentos se quería desvanecer. Llegó el momento en que estaba más estable y volví al consultorio a medicarlo. Coloqué un ventilador cerca de él para que el proceso de baja de temperatura se mantuviese. Felizmente para ese momento el dueño llegó y me comentó que la mascota solía tener episodios pequeños de agitación, pero que nunca lo había visto así y que por favor hiciéramos lo que fuese posible para salvarlo.

Así fue que Jack fue tratado y poco a poco se fue recuperando.

Cada vez que salimos con nuestros perros en un día caluroso, es fundamental estar atentos a su estado de ánimo y físico.
Cada vez que salimos con nuestros perros en un día caluroso, es fundamental estar atentos a su estado de ánimo y físico.

Pero ¿qué hace que este caso sea especial? Al llegar la familia completa, se nos increpó al dueño y a mí por qué habíamos medicado a Jack si ese tipo de crisis se le pasaban solas, que esa vez solo había caminado unas cuadras más de lo normal: 10 cuadras a las 11:30 AM y en pleno verano.

Me esforcé para que entendieran que para cualquier mascota no es aceptable caminar esa distancia y menos a esas horas del día. Menos aún tomando en cuenta la raza de este perro, que por su anatomía, respirar puede ser un reto cuando se agitan o su temperatura se eleva.

Le mencioné la temperatura con la que había llegado Jack y la posibilidad de haber muerto si no lo atendíamos de inmediato. No sabría decir si es que no quisieron entender la gravedad o si para ellos no tenía sentido lo que les intentaba explicar. La verdad es que muchos colegas podrán comentar sobre la cantidad de mascotas que llegan a consulta por golpe de calor, de los cuales no todos son finales felices.

El calor también puede afectar las patas de nuestros perros, y si son chatos como este salchicha, al estar más cerca del piso su temperatura puede elevarse más de lo normal.
El calor también puede afectar las patas de nuestros perros, y si son chatos como este salchicha, al estar más cerca del piso su temperatura puede elevarse más de lo normal.

¿Jack pudo morir? Por supuesto que sí. No me arrepiento de haber tomado la iniciativa de darle los primeros auxilios, así la familia no comprendiera la gravedad de la situación. Y es que debemos entender como propietarios que:

Salir a caminar en horas donde el calor es mayor, dejarlos en los vehículos con poca circulación de aire, dejarlos esperando en áreas sin posibilidad de sombra, son algunos de las situaciones más comunes que llevan a la mascota a sufrir de un golpe de calor.

¿Cómo prevenir que el calor afecte a nuestras mascotas? Lo primero sería ponernos en su lugar. Así salgamos a pasear en horarios con bajo sol, siempre debemos cargar agua fresca. También debemos de observar si se agitan mucho, si aumenta la salivación, si vomitan, si la lengua cambia de color y si se rehusan a seguir caminando/jugando o si se colocan rígidos. En cualquiera de esos casos debemos mojarlos de inmediato y llevarlos al veterinario. Y cuidado con darles mucha agua a la vez pues en una crisis suelen vomitarla y eso empeorará la situación.

Dejar a tu mascota en el auto en pleno verano es casi una sentencia de muerte, pero si no te quedara otra opción y es por pocos minutos, déjale al menos una ventana abierta.
Dejar a tu mascota en el auto en pleno verano es casi una sentencia de muerte, pero si no te quedara otra opción y es por pocos minutos, déjale al menos una ventana abierta.

¿Qué hacer en caso de emergencia?
-Mojarlos en agua a temperatura ambiente. No sumergirlos en agua helada porque el frío puede producir una vasoconstricción periférica y la sangre no circulará a la piel, lo que termina concentrando más calor adentro.
-Lo mejor es mojarlo con agua con alcohol en las zonas más calientes del cuerpo: ingles, axilas, orejas, panza, patas.
-En los casos más severos se coloca suero a la vena para enfriarlos un poco y un enema de agua tibia porque el recto también tiene una gran irrigación, pero éste es un procedimiento que debe de hacer el especialista.

Precauciones
-No salir entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde. Si tienes que salir con tu perro sí o sí a la calle a darle una vuelta y está haciendo mucho calor, lleva un atomizador con agua fresca y anda echándole en el cuerpo mientras caminan.
-Si tienes que llevar a tu mascota en auto, prende el aire acondicionado, de lo contrario el animal no va a aguantar el calor. Y evita dejarla por periodos medianos o largos en espacios cerrados sin ventilación donde se concentre el calor. Deben de estar en zonas amplias, con sombra y buena ventilación.
-Si tu mascota es adulta, cardiaca o braquicefálica, el cuidado debe de ser extremo.
-Evita raparlos pues al eliminar el pelaje, se rompe con el equilibrio de la piel y ésta queda expuesta al sol, lo que puede degenerar en otro problema.