La expresión de este perro es el reflejo de la angustia que sienten todos los dueños cuando su veterinario les dice "Lo siento, todo indica que es cáncer". (Foto: Andrea Carrión)
La expresión de este perro es el reflejo de la angustia que sienten todos los dueños cuando su veterinario les dice "Lo siento, todo indica que es cáncer". (Foto: Andrea Carrión)
Andrea Carrión

Según las estadísticas y varios años de experiencia, en la actualidad muchos especialistas en medicina veterinaria coinciden en que uno de cada cuatro perros contraerá cáncer en su vida y la mitad de los perros mayores a 10 años lo tendrán.

La cifra es alta, afortunadamente hay formas de detectar esta enfermedad a tiempo y en muchísimos casos, lo suficiente como para lograr una cura, tanto en perros como en gatos.

¿A qué estar atentos entonces? Por lo general nos ponen en alerta bultos en la piel, heridas que parecieran no sanar nunca o alguna hinchazón que no se terminar de desinflamar. Pero de acuerdo a , médico veterinario especialista con dedicación a oncología, también es esencial estar atentos a cualquier alteración en el comportamiento normal del animal como lo es comer, beber, hacer sus necesidades y dormir.

La apatía es un buen indicador de que algo anda mal. Si pasan muchos días y tu mascota no recupera el ánimo, date una vuelta por el veterinario. (Foto: Andrea Carrión)
La apatía es un buen indicador de que algo anda mal. Si pasan muchos días y tu mascota no recupera el ánimo, date una vuelta por el veterinario. (Foto: Andrea Carrión)

A la lista vale sumar sangrados anormales, vómitos o diarreas que persistan en el tiempo o también cojeras inexplicables que no sanan. Y bueno, nunca subestimar esos cambios radicales en el estado emocional de tu mascota, como el dejar de jugar, eso puede ser otro indicio.

“Siempre será más fácil detectar un cáncer si el paciente muestra signos externos, el reto está en identificar si hay un problema a nivel interno, eso es más difícil de tratar, por eso la detección temprana es la clave para un mejor pronostico”, explica Salgado.

Según este especialista, el mejor método de prevención es el chequeo general anual y su recomendación es empezar a partir del primer año de vida del animal.

Dicho chequeo preventivo incluye análisis de sangre completo (bioquímica), orina, evaluación de ganglios, examen físico completo como palpar al paciente y revisar su dentadura. Además, es básico hacer una radiografía tórax y una ecografía abdominal.

A partir de los 6 años de edad, Salgado sugiere que dicho chequeo preventivo sea dos veces al año y si la economía familiar no lo permite, al menos hacer uno anual bien completo.

“Parte de la idea de estos chequeos preventivos es detectar el mal oportunamente y así evitar también un gasto mayor en el tratamiento. Al final, todo dependerá de cada paciente y cada caso. Debemos de tener mucho cuidado con procrastinar, en otras palabras, nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, agrega.

La edad de ru mascota siempre será un factor a tomar en cuenta cuando haya sospechas de mala salud. (Foto: Andrea Carrión)
La edad de ru mascota siempre será un factor a tomar en cuenta cuando haya sospechas de mala salud. (Foto: Andrea Carrión)

Haciendo un paralelo con los humanos, Salgado explica que 1 año en la vida de un perro es como 6 o 7 años en la vida de una persona. Entonces, hacerle un chequeo anual sería como que una persona se someta a un examen preventivo general cada 6 o 7 años. Eso puede ser demasiado.

Según su experiencia y estadísticas, Salgado señala que hay razas que están más predispuestas a desarrollar procesos oncológicos, como los Bóxer, Golden Retriever, Labrador, Sharpei y algunos perros braquicelfálicos (hocico corto) como los Bulldog Francés.

¿Qué hacer una vez que has recibido la terrible noticia de que tu perro o gato tiene cáncer? Según un artículo publicado en la página de Internet de la FDA (La Agencia de Medicamentos y Alimentación de Estados Unidos), las preguntas claves para hacerle a tu veterinario regular y al oncólogo veterinario son las siguientes:

¿Qué tratamientos hay disponibles?

¿Cuál es el pronóstico con cada uno de los tratamientos?

¿Cuáles son los efectos secundarios de cada uno de los tratamientos y cómo afectarán la calidad de vida de mi mascota?

¿Por cuánto tiempo tendrá que recibir tratamiento mi mascota?

¿Cuál es el costo de cada uno de los tratamientos?

¿Cuántas visitas hay que hacer al veterinario?

Cada caso es único y el grado de éxito o fracaso dependerá de la respuesta de cada mascota. (Foto: Andrea Carrión)
Cada caso es único y el grado de éxito o fracaso dependerá de la respuesta de cada mascota. (Foto: Andrea Carrión)

Salgado cuenta que años atrás casi la mayoría de personas, cuando les tocaba enfrentar un diagnóstico de cáncer en sus mascotas, elegía darle calidad de vida en lugar de apostar por un tratamiento químico.

“’Hasta donde llegue, doctor’ me decían. Eso solo hace que los tiempos de supervivencia sean mucho más cortos”, comenta.

Hoy en día Salgado trata a más pacientes con quimioterapia, complementando con métodos más naturales como el aceite de canabis, por ejemplo, para minimizar los efectos adversos, como vómitos y diarreas.

“La quimio, si bien suele traer efectos adversos en algunos animales, estos tienen una mayor tolerancia en comparación a los humanos. Tenemos que romper el paradigma de que la quimioterapia les hará daño. Según estudios, solo el 12% de las mascotas tratadas tiene una respuesta adversa importante. Por otro lado, con tratamiento el animal puede sanar y si es un caso incurable, su tiempo de vida puede extenderse entre 1 año y 1 año y medio. Por el contrario, sin tratamiento su expectativa puede ser de dos o tres meses”, agrega Salgado.

En no solo nos encargamos de promover la adopción de perros, también trabajamos para incentivar una tenencia responsable de nuestras mascotas. Velar por su buena salud es parte de ese compromiso y cada uno de responsable de estar al tanto de los cambios que observan en sus animales y de darles el cuidado que merecen y necesitan.

¿Qué es WUF? es una asociación sin fines de lucro dedicada a la promoción de la adopción, el trabajo de concientización sobre la realidad de los perros en estado de abandono y la ejecución de proyectos que contribuyan a la construcción de un mundo mejor para todos los perros.