Foto: Michael/Unsplash
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María Alejandra López

“Un perrito es considerado ‘geronte’ desde los 7 años en promedio”, explica la veterinaria Samantha Gallo de La experta recalca que esto también depende del tamaño y la raza del animal.

“En las razas pequeñas, recién a los 9 años se les empieza a considerar seniles. Pero hay algunas excepciones a la regla, como los famosos ‘bulldogs ingleses’: reciben tanta manipulación genética, que uno de sus grandes problemas es la baja expectativa de vida, que en promedio es 6 años”, añade.

¿Qué cambios físicos y de comportamiento aparecen en esta etapa?

Foto: Maria João Correia/Unsplash
Foto: Maria João Correia/Unsplash

Gallo resalta que la aparición de canas -en el hocico y la cara- es uno de los cambios físicos más evidentes, así como la pérdida de elasticidad de la piel. “Se puede ver que las mamas y los testículos se cuelgan un poco más”, dice.

Un aspecto que también sale a la luz en esta edad es el cuidado dental de la mascota. “Lamentablemente, hay propietarios que no le prestan atención a la higiene bucal: podemos reconocer a un perro geronte por abundante sarro, placa dental con gingivitis y hasta dientes flojos”, revela.

En relación a los ojos, los ‘viejitos’ empiezan a tenerlos más opacos, así como a evidenciar cataratas (nubosidades nacaradas en el fondo de los ojos), mientras que otros empiezan a desarrollar ojo seco. “En esta situación, necesitan gotas de lágrimas artificiales de por vida”.

Foto: William Moreland/Unsplash
Foto: William Moreland/Unsplash

Con la edad, a muchos también les empiezan a salir manchas en la piel. “Tienden a tener oscurecimientos en algunas zonas o ‘lunares’, que son más notorios en la pancita porque es la zona sin pelo que podemos apreciar con más facilidad”.

Sobre su comportamiento, Gallo revela que les empiezan a doler las articulaciones, así que se vuelven un poco más lentos y sedentarios. “Ya no son tan ágiles como lo eran cuando eran jóvenes...”, agrega.

Teniendo en cuenta que, cuando un perro es geronte comienzan a aparecer nuevos problemas de salud, decidimos resolver 5 dudas específicas con la veterinaria.

1. ¿Qué cambios físicos y de comportamiento no son normales?

Samantha Gallo Miranda es médico veterinaria y gerente fundadora de Villa Mascota Veterinaria, establecimiento médico veterinario afiliado a Club WUF. Gallo cuenta con un Diplomado en Teriogenología por la Universidad de Massachusetts.
Samantha Gallo Miranda es médico veterinaria y gerente fundadora de Villa Mascota Veterinaria, establecimiento médico veterinario afiliado a Club WUF. Gallo cuenta con un Diplomado en Teriogenología por la Universidad de Massachusetts.

“Los cambios de edad no son normales cuando causan dolor, incomodidad o incapacidad para vivir con normalidad”, enfatiza la especialista. “Por ejemplo, los perros también desarrollan una demencia senil llamada disfunción cognitiva: se desubican, lloran, aullan sin motivo en su propia casa, no ubican sus platos de agua y comida, etc”.

La doctora Gallo resalta la importancia de acudir a una veterinaria para identificar si un cambio físico o de comportamiento es propio de la edad o el inicio de un padecimiento que requiere de un tratamiento específico.

Además, pide no descuidar la higiene bucal de nuestra mascota. “Por más que sea común, no está bien que tengan exceso de sarro, dientes flojos e infección en las encías. Eso les provoca dolor para comer y les resta calidad de vida”.

2. ¿Se debe modificar la alimentación de nuestra mascota si es anciana?

“En resumen, el alimento senior hace que el envejecimiento corporal sea más paulatino y cuidadoso. Pero lógicamente va de la mano con la calidad del alimento: un alimento superpremium sí tiene el respaldo científico y la aprobación veterinaria detrás del desarrollo de su fórmula”, sostiene Gallo. Foto: Catherine Heath/Unsplash
“En resumen, el alimento senior hace que el envejecimiento corporal sea más paulatino y cuidadoso. Pero lógicamente va de la mano con la calidad del alimento: un alimento superpremium sí tiene el respaldo científico y la aprobación veterinaria detrás del desarrollo de su fórmula”, sostiene Gallo. Foto: Catherine Heath/Unsplash

“¡Por supuesto! Los alimentos se dividen en alimentos para cachorros (0-1 año), perros adultos (1 a 6 años) y perros ‘senior’ (7 años a más). La diferencia entre estos alimentos es el porcentaje de proteínas y carbohidratos que brindan”, señala.

Si bien varias personas consideran que la comida senior tiene una textura más suave, la diferencia radica en los ingredientes. “A esa edad empiezan a presentar problemas renales, hepáticos y cardíacos. Hay minerales que se recomienda dar en menor cantidad y otros en mayor cantidad. Los alimentos ‘senior’ ofrecen ese correcto balance”, explica.

“En resumen, el alimento senior hace que el envejecimiento corporal sea más paulatino y cuidadoso. Pero lógicamente va de la mano con la calidad del alimento: un alimento superpremium (los que consigues solo en veterinarias) sí tienen el respaldo científico y la aprobación veterinaria detrás del desarrollo de su fórmula”.

3. ¿Los paseos y las caminatas deben ser más cortos?

"En todos los casos recomiendo evitar escaleras y saltos de camas o muebles; pues empieza a dolerles la columna por esta clase de actividades”.
"En todos los casos recomiendo evitar escaleras y saltos de camas o muebles; pues empieza a dolerles la columna por esta clase de actividades”.

Para Gallo, la rutina física de nuestra mascota no debería verse modificada, ya que si no tiene suficiente actividad podría acumular grasas y engordar, lo que a la larga desencadenaría problemas de articulaciones.

“Los únicos casos en los que se restringe o disminuye el ejercicio es si tuviera un diagnóstico de hernia, artrosis moderada, displasia de cadera, etc. Pero eso no significa que no van a salir a caminar sino que deberían disminuir su actividad física”.

y en todos los casos recomiendo evitar escaleras y saltos de camas o muebles; pues empieza a dolerles la columna por esta clase de actividades”.

4. ¿Con cuánta periodicidad debe asistir un perro al veterinario cuando ya es anciano?

Foto: Johnny Brewer/Unsplash
Foto: Johnny Brewer/Unsplash

“El mínimo ideal son dos consultas al año desde que un perro ya se considera adulto mayor. Pero no deberían ser solamente consultas, sino también exámenes, pues los perros no hablan y hay una infinidad de perros que juegan y corren y ‘de la noche a la mañana’ tienen tumores, cáncer, insuficiencia cardiaca, etc”, afirma Gallo.

La veterinaria señala que los perros tienen un gran instinto de supervivencia y, así estén enfermos o sientan dolor, siguen con su vida como si nada les estuviera pasando. Es por ello que se recomienda:

-Consulta médica general dos veces al año como mínimo.

-Consulta con el cardiólogo una vez al año como mínimo.

-Exámenes de imágenes (radiografías y ecografías) una vez al año como mínimo.

-Exámenes de sangre dos veces al año como mínimo.

“Estas frecuencias dependen de si tuvieran alguna enfermedad diagnosticada. Por ejemplo, en el caso de una mascota con insuficiencia cardiaca, deberá visitar al cardiólogo cada tres meses. No hay mejor medicina que la medicina preventiva”, enfatiza.

5. ¿Debería darle a mi perro suplementos y/o medicinas?

“Definitivamente hay muchas vitaminas y suplementos que ayudan a la piel, pelo, ligamentos, huesos, articulaciones, metabolismo, etc. Para hacer una recomendación, es ideal una evaluación previa de la mascota tanto físicamente como con exámenes -por lo menos de sangre- para determinar qué suplementos y/o medicinas son los más adecuados para su caso”, recalca Gallo.

La veterinaria Samantha Gallo es la fundadora de Villa Mascota Veterinaria, un centro especializado en la salud de las mascotas. Conoce los beneficios exclusivos para la comunidad de Club WUF,