(Fotos: Steph Gomez/Instagram Jill Biden)
(Fotos: Steph Gomez/Instagram Jill Biden)

En enero de 2021 no solo veremos al recién electo presidente de los Estados Unidos mudarse a la Casa Blanca, sino también a los nuevos perros de la residencia presidencial: Major y Champ, dos pastores alemanes.

Si bien la llegada de nuevos canes a la Casa Blanca no es una sorpresa, ya que es una larga tradición que forma parte de la historia de los Estados Unidos, lo interesante es que llega con el primer perro presidencial rescatado de un albergue.

(Foto: Steph Gomez / Delaware Humane Association)
(Foto: Steph Gomez / Delaware Humane Association)

En noviembre de 2018, Biden y su familia adoptaron a Major a través de la organización , un centro privado de adopción y cuidado de animales sin fines de lucro ubicado en Wilmington, Delawere.

Como cuenta el portal de noticias , una de las hijas de Biden, Ashley, vio la foto del perro en las redes sociales de DHA y se la mostró a su padre. Al día siguiente, la familia llamó para iniciar los trámites de adopción. A lo la largo de ocho meses, se acercaron a Major en el albergue para cuidarlo y, finalmente, llevarlo a casa en el mes de noviembre.

(Foto: Steph Gomez / Delaware Humane Association)
(Foto: Steph Gomez / Delaware Humane Association)

“¡Hoy es el día de la suerte de Major! No solo encontró su hogar para siempre, sino que también fue adoptado por el vicepresidente Joe Biden y Jill Biden”, escribió DHA en Facebook el día de la adopción.

Según News 19, Major pertenecía a una camada de seis cachorros que fueron entregados a DHA tras enfermarse en su primer hogar. La buena noticia es que, tarde o temprano, todos los perros encontraron una nueva familia.

Perros presidenciales

Donald Trump es uno de los pocos presidentes que llegó a la Casa Blanca sin una mascota. Sin embargo, la historia ha demostrado que él fue una gran excepción. Y es que han sido varios los canes que han marcado un hito en la residencia presidencial (según Business Insider, 30 de 45 presidentes de los Estados Unidos han tenido al menos un perro).

Por ejemplo, el presidente Franklin D. Roosevelt tenía un terrier escocés de nombre Fala, quien llegó a convertirse en una de las mascotas más queridas de la Casa Blanca en los años cuarenta.

Fala inclusó viajó en buque a México y Canadá para acompañar a Roosevelt. (Foto: Presidential Pet Museum)
Fala inclusó viajó en buque a México y Canadá para acompañar a Roosevelt. (Foto: Presidential Pet Museum)

No solo lo acompañó a varios eventos públicos, sino también solía pasar el rato en su despacho. Cuando falleció Roosevelt, Fala quedó a cargo de Eleanor Roosevelt. Él falleció poco antes de cumplir los 12 años y hoy está enterrado cerca de la sepultura de Roosevelt en el Jardín de Rosas de Springwood.

También resalta la llegada de Pushinka, un perro que llegó al hogar de los Kennedy como un regalo del líder soviético Nikita Khrushchev para Caroline Kennedy. Pushinka fue una cría de Strelka, una perra que formaba parte de los programas espaciales rusos de la Unión Soviética y que orbitó el planeta abordo del Sputnik 2 en 1960.

La BBC describe a Pushinka como "el perro de la Gerra Fría". (Foto: Robert Knudsen/John F. Kennedy Presidential Library and Museum, Boston)
La BBC describe a Pushinka como "el perro de la Gerra Fría". (Foto: Robert Knudsen/John F. Kennedy Presidential Library and Museum, Boston)

Situándonos en el siglo XXI, vale la pena recordar al labrador más querido de los Estados Unidos, Buddy, la mascota de Bill Clinton, quien vivió en la Casa Blanca junto al gato de la familia, Socks. Testimonios de trabajadores de la residencia presidencial cuentan que ambas mascotas no se llevaban bien y solían estar en ambientes separados.

Fue tan grande el amor de la familia presidencial por sus engreídos de cuatro patas que Hillary Clinton escribió “Dear Socks, Dear Buddy” en su honor. El libro, publicado en 1998, recoge cartas que diversos niños escribían para las mascotas.

Bill Clinton junto a Buddy. El presidente le puso ese hombre en honor a su tío, Henry Oren "Buddy" Grisham. (Foto: Presidential Pet Museum)
Bill Clinton junto a Buddy. El presidente le puso ese hombre en honor a su tío, Henry Oren "Buddy" Grisham. (Foto: Presidential Pet Museum)

Lamentablemente, Buddy falleció a los 4 años de edad en Nueva York. Un accidente acabó con su vida mientras él se encontraba persiguiendo un carro cerca a la casa de los Clinton en Chappaqua.

Tras el mandato de Clinton, George W. Bush llegó a la presidencia con un gato, India. Posteriormente, el mandatario tuvo tres perros: Spot, Barney y Miss Beazley

Bo y Sunny Obama. (Foto: Twitter Michelle Obama)
Bo y Sunny Obama. (Foto: Twitter Michelle Obama)

Las últimas mascotas presidenciales han sido Bo y Sunny, perros de aguas portugueses, quienes acompañaron los días de la familia Obama. Como cuenta el portal Presidential Pet Museum, que recoge la historia de los perros que han pasado por el Salón Oval, Obama le prometió a sus hijas, Sasha y Malia, que de ganar las elecciones les daría un cachorro.

Cuando ganó en 2009, el senador Ted Kennedy y su esposa, le entregaron Bo a las niñas. Sunny llegó a la familia en 2013 y, aunque sus orígenes todavía son un misterio, parece que hoy el clan está más que completo y feliz con su llegada.

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