La noche de la clasificación  hubo abrazos y lágrimas de alegría en la redacción. Por fin, después de 36 años, volvíamos a ser mundialistas.
La noche de la clasificación hubo abrazos y lágrimas de alegría en la redacción. Por fin, después de 36 años, volvíamos a ser mundialistas.
Pedro Canelo

Esa noche sentí nervios de principiante. Pocas veces antes de un partido le había escrito a tanta gente. Les escribí a amigos del colegio, a mi familia. Estuve en el Mundial de Brasil; en eliminatorias; he cubierto la Champions, pero esto fue como culminar un largo camino. El Diario me encomendó cubrir a la selección hace casi 8 años. Fueron dos procesos completos y esa noche, cuando Perú metió el segundo gol a Nueva Zelanda, el de Cristian Ramos, muchos de los que tenemos la cantidad de años que Perú no iba a los mundiales nos quebramos. Era la confirmación de un sueño. Escribir la crónica fue una gran responsabilidad, era el relato que en algún momento iba a estar en la hemeroteca del Diario.

Puedo decir que el Diario me formó íntegramente porque, además, fui corresponsal escolar. Yo tenía 15 años cuando se publicó mi primera nota periodística firmada y aún recuerdo mis visitas a la redacción para entregar mis manuscritos. El Comercio siempre ha estado marcando la historia y la portada de la clasificación, con el titular “¡Mundialistas!”, está al nivel de la historia del Diario. Me emociona saber que soy parte de eso.

Portada de El Comercio
Portada de El Comercio