Nicole Vicente

Para muchos es normal sentir las manos y los pies fríos; sin embargo, podría relacionarse con la enfermedad de Raynaud. Esta causa una sensación de adormecimiento y frío en algunas zonas del cuerpo, como los dedos de las manos y de los pies, como respuesta a bajas temperaturas o al estrés.

Como consecuencia, la piel cambia de color y comienza a tener un color blancuzco, para luego tener un color azul. Cuando la temperatura corporal aumenta, la circulación mejora y las áreas afectadas pueden enrojecerse. Esta no es una enfermedad incapacitante, pero sí podría afectar la calidad de vida.

Las mujeres son más propensas que los hombres a tener la enfermedad o síndrome de Raynaud. Se sabe que quienes viven en climas fríos tienen más probabilidades de desarrollarla. Además, también está relacionado a enfermedades como el lupus o la esclerodermia.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de Raynaud?

  • Dedos de las manos y de los pies fríos.
  • Cambios en el color de la piel en respuesta al frío o estrés.
  • Entumecimiento, sensación de hormigueo o dolor al calentarse o aliviar el estrés.

Otras zonas afectadas pueden ser los labios, las orejas, la nariz e incluso los pezones. Al aumentar la temperatura, el retorno del flujo sanguíneo normal puede demorar 15 minutos.

En la enfermedad de Raynaud no solo los pies las manos se enfrían, también nariz, orejas y otras partes del cuerpo. (Foto: iStock)
En la enfermedad de Raynaud no solo los pies las manos se enfrían, también nariz, orejas y otras partes del cuerpo. (Foto: iStock)

¿Qué tipos de este trastorno existen?

  • Raynaud primario: Es la más frecuente y no está relacionada con una afección médica. Se evidencia de forma leve, por lo cual no es necesario un tratamiento.
  • Raynaud secundario: Es menos frecuente y es causado por otro problema en la salud. Tiende a ser más grave que el primario y suelen aparecer alrededor de los 40 años.

¿Cómo prevenir los ataques de Raynaud?

  • Abrígate. Cuando haga frío, abrígate lo más que puedas antes de salir. No olvides usar calentadores o accesorios que eviten que el frío llegue a tus manos o a otras zonas sensibles al frío.
  • Enciende la calefacción. Cuando puedas enciende la calefacción por unos minutos, por ejemplo, mientras conduces en el clima frío.
  • Toma precauciones. Por ejemplo, algunas personas hacen uso de gorros, guantes y calcetines para irse a dormir durante el invierno.