Aníbal Aliaga se convirtió en el tercer peruano en ganar una etapa de la tradicional carrera. Conquistó la primera jornada de UTV en el especial que se realizó en Pisco tras la partida en el Pentagonito. (Foto: AFP)
Aníbal Aliaga se convirtió en el tercer peruano en ganar una etapa de la tradicional carrera. Conquistó la primera jornada de UTV en el especial que se realizó en Pisco tras la partida en el Pentagonito. (Foto: AFP)
Christian Cruz Valdivia

Del refrescante mar limeño al caluroso desierto iqueño. La sonrisa de Aníbal Aliga sigue siendo la misma, la de un competidor nato aunque cambien las condiciones y el escenario. Sabe que ganar una etapa del Dakar es entrar en la historia, como cuando logró el título mundial de motos acuáticas aunque guarda la mesura que le da el ver el cronograma donde dice que aún faltan 13 días de competencia en este exigente rally que no te perdona un error. Este es solo el primer paso. Y él lo sabe muy bien.


Su alegría está ahí. Su voz ronca quiere gritar que es un ganador, pero su mentalidad de competidor lo hace aguardar por lo que viene. “Mi felicidad es extrema porque estamos en el Perú. Es un buen comienzo y la idea es ganar más etapas”, nos dice y agradece el trabajo de su copiloto Juan Pedro Cillóniz, un experimentado en las lides motoras en el país.


“No hay nada que celebrar”, aclara, porque solo fueron 31 kilómetros. “Faltan 13 días”, completa. Su serenidad dista mucho del apelativo de ‘Loco’ que tiene, pero a Pisco llegó un nuevo piloto peruano ganador.
Aníbal se suma a lo que logró en su momento Ignacio Flores en el 2013 y Alexis Hernández en el 2016, el conquistar un tramo dakariano. El Dakar dirá que hubo peruanos ganando etapas. Ahora el camino marca ir a pelear por otras más. Siendo conscientes de que los equipos de punta van en otro nivel, la energía nacional puede dar más de una sorpresa. Ese es el objetivo de los 19 equipos peruanos.

—Nico es top—

Si de competencia se trata, Nicolás Fuchs está confirmando que su nombre seguirá siendo noticia. En la jornada de ayer se metió en el tercer lugar de los coches. Pese a sus problemas con la suspensión del coche, Fuchs demostró que puede dar pelea.


“Somos chiquitos todavía”, aclara con la tranquilidad que lo caracteriza. “Estamos para pelear, pero vamos poco a poco, aunque me he puesto un poco más de presión”, bromea.


Fue puesto 12 el año pasado y empezó tercero en esta edición. Nico sigue siendo la cara visible del automovilismo peruano y no está defraudando.


Hoy, en la etapa Pisco-Pisco, se correrán 267 kilómetros de especial. La exigencia va en aumento y cada decisión se torna decisiva en el camino de seguir en carrera o decir adiós.


—Fiesta nacional—

Si más de 4 mil peruanos visitaron el Village Dakar desde el miércoles, ayer tranquilamente ese número se multiplicó en lo que significó la partida simbólica y en la ruta entre Lima y Pisco. Además, en las dunas del primer especial el mar humano fue impresionante. “Parecía un paso del rally mundial”, dice Fuchs, quien ha corrido en países amantes de los autos como en Argentina, Finlandia y otras zonas de Europa.


La fiesta del Dakar volvió al Perú y el aficionado agradeció con su presencia en la primera jornada. Faltan otros cinco días en territorio nacional. A seguir disfrutando de la competencia.

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