El 'tiki-taka' de Low vs. el 'juego directo' de Scolari
El 'tiki-taka' de Low vs. el 'juego directo' de Scolari
Redacción EC

São Paulo, (EFE). De entre los cuatro semifinalistas del , los mayores contrastes se dan en los contendientes del martes en por la forma en la que abordan los partidos: privilegia el toque, mientras que va directa al asunto.

Los datos refrendan la inversión de papeles de las dos potencias del balompié. Alemania, cuyo fútbol se caracterizó históricamente por ofensivas frontales, es la selección que más pases da en el campeonato, hasta 2.938, muy por encima de la media (1.458), según la .

Sin embargo, el combinado que durante décadas promovió un fútbol mascado, de toque y combinación y que le dio fama en el mundo entero, la pentacampeona Brasil, se ha pasado a las rápidas transiciones defensa y ataque.

Brasil registra 1.816 pases, ligeramente mejor que la media. A efectos prácticos los enfoques de ambas selecciones son parejos.

Las dos suman 10 tantos en el torneo y las dos contabilizan intentos al arco por partido muy semejantes, aunque ligeramente favorables para los brasileños: 14,8 para los germanos, frente a los 16,4 de Brasil.

Los pases de la Alemania de los centrocampistas , o son más precisos que los de la Brasil de , u Oscar. Un 80 % para los primeros, contra el 70 % de los segundos. La Mannschaft, con todo, ha corrido más en la competición, 115,3 kilómetros, frente a los 106,8 kilómetros del 'Scratch'.

Lahm, el lateral derecho reconvertido a medio centro en el por, es el futbolista que más toca el balón en el Mundial de Brasil, 408 pases, de los cuales un 86,8 % correctos. Solo los pases del menudo jugador alemán representan en torno al 23 % al total del combinado 'Canarinho'.

En el otro cruce del miércoles del de , y están más parejos en el capítulos de los pases. Los primeros registran 2.031, mientras los segundos 2.438.

Parejos están también en la tasa de pases correctos (80 %), así como en los intentos de chute al arco: 15 para 'La Oranje' y 17,4 para la 'Albiceleste'.

Los argentinos, que suman 7 goles (1,4 por encuentro), han corrido además menos que los holandeses, con 12 tantos (2,4). 109,6 kilómetros contra 114,8.