Lucas Vázquez cayó en el área de Juventus, derribado por Benatia, y el árbitro cobró penal a los 94 minutos. (Foto: AFP)
Lucas Vázquez cayó en el área de Juventus, derribado por Benatia, y el árbitro cobró penal a los 94 minutos. (Foto: AFP)
Arturo León

Mientras celebra y Gianluigi Buffon explota, muchos hinchas del fútbol buscan objetividad. No todos se dejan llevar por sus fanatismos futbolísticos. La pregunta de que si fue o no penal para el en el encuentro de ante la es lo más buscado en Google. Los protagonistas de la jugada, por su parte, tienen reacciones opuestas al momento de declarar a los periodistas. Es muy evidente que ambos no dicen la verdad. Lucas Vázquez asegura que Benatia lo “arrolló”. Mientras que el defensa dice que la decisión del árbitro es comparable a una “violación”. Sí, usó ese terminó tan extremo. Los dos están muy equivocados. Basta con mirar las imágenes para desmentir cada una de sus palabras. Parece que quieren sorprender a todos los usuarios que hoy cuentan con fotos y videos al instante. Cámaras lentas, gifs, grabaciones de la tribuna, etc.

No hay forma de que el verbo arrollar esté bien utilizado para la acción del penal en el Bernabéu. En diferentes imágenes fotográficas y televisivas se observa que Benatia se apoya con su mano derecha en la espalda de Lucas, mientras que con la rodilla izquierda impacta el brazo izquierdo del hombre madridista. Además, el defensor marroquí no llega a impactar la pelota. No es que lo pase por encima o que lo derribe con toda la fuerza de su cuerpo. El contacto existe, sí, pero es leve. Esa es la gran duda hasta el momento. Si lo que se ve en las imágenes es suficiente o no para cobrar la pena máxima.

No es un robo, no es un escándalo. Mucho menos una violación. Es una acción muy dudosa, en la que el juez tiene que decidir sin tener la opción de mirar repeticiones en cámaras, expuesto a la rapidez de estos jugadores y dentro de un ambiente que muy pocos tienen la oportunidad de vivir. Hay que ponerse en los zapatos del inglés Michael Oliver.

Y hay que tener también el coraje de hacer algo similar. Es el penal más polémico porque fue en el último minuto de este cotejo de cuartos de final de Champions y al rey de Europa le estaban propinando una derrota histórica en su campeonato favorito, cuando todo estaba dado para que el partido se alargara media hora más, donde cualquier cosa podía pasar.

Y es, además, el penal más difícil sin dudas. Porque si no lo cobraba, y las repeticiones revelaban que era algo claro, su futuro como juez de grandes contiendas posiblemente hubiera quedado sepultado para siempre. La duda existirá siempre y eso lo deja bien parado. No solo ganó el Real Madrid, también ganaron Oliver e Inglaterra, país que por primera vez, y de manera sorpresiva, no contará con un juez en una Copa del Mundo.