El delantero de Gimnasia y Esgrima de La Plata contó cómo vivió desde adentro la noche trágica en el estadio Juan Carmelo Zerillo.
El delantero de Gimnasia y Esgrima de La Plata contó cómo vivió desde adentro la noche trágica en el estadio Juan Carmelo Zerillo.
Redacción EC

, delantero de Gimnasia y Esgrima de La Plata había arrancado como titular en el partido entre el ‘Lobo’ y por la Liga Profesional. El atacante argentino invitó a su familia al estadio sin pensar que todo tendría un final fatídico.

“Es difícil hablar. Después nos quejamos que los jugadores nos vamos por lo económico, pero es mucho más que eso. Hay cosas mucho más importantes. Tenía a mi señora embarazada de nueve meses en la platea. Hoy por primera vez viene mi hermana con una nena de cuatro meses. Se pierde el fútbol, pasa por la vida, la familia”, expresó Soldano para ESPN.

“Una noche triste, porque es donde te replanteas muchas cosas, es difícil hablar, después nos quejamos de que nos queremos ir afuera. Hablo por mi, mi hermana vino con su nena de cuatro meses. Se pierde el fútbol, no pasa por el fútbol, es por la vida. Pensás muchas cosas. Mi papá es médico y se puso a atender a la gente en la platea. Tardé 45 minutos en encontrar a mi familia, fueron los 45 minutos más largos de mi vida”, agregó.

“Salí corriendo contra la gente que salía desesperada, buscando a mi familia, se te pasan tantas cosas por la cabeza. Lo deportivo queda atrás y es una noche muy triste. La gente pasaba corriendo por los vestuarios. Se puso muy peligroso, era una fiesta y termina siendo un bochorno. Fue un momento muy duro, estoy shokeado, recién ahora encontré a mi familia y es muy difícil poder descansar”, finalizó.

Incidentes en el Boca vs. Gimnasia

El cotejo era el más importante de la fecha 23, a cuatro jornadas del final, con un Gimnasia que de local se jugaba la última ocasión de luchar por el título, mientras que Boca buscaba un triunfo para regresar a la cima del campeonato.

Con un estadio repleto, los incidentes comenzaron cuando seguía llegando público decidido a ingresar, lo que desató que la policía cerrara los accesos y reprimiera para evitar nuevos ingresos, según los primeros reportes.

En el estadio se escucharon detonaciones y el humo de los gases llegó rápidamente al campo de juego. Los futbolistas, el árbitro e integrantes de los cuerpos técnicos, debieron abandonar rápidamente el terreno, al mismo tiempo que hinchas ingresaron al campo en busca de una salida y de aire más fresco, ya que los accesos de la cancha estaban cerradas.

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