José Mourinho llevó a Roma a la final de la Conference League 2021-22. (Captura: DAZN)
José Mourinho llevó a Roma a la final de la Conference League 2021-22. (Captura: DAZN)
Redacción EC

Se podrá discutir sobre el estilo de juego que impone en los equipos que dirige, pero no se puede negar que José Mourinho es un exitoso entrenador. A su lista de logros, el portugués le sumó este jueves el llevar a AS Roma a la final de la Conference League 2021-22.

‘Mou’, a veces polémico en sus declaraciones, guio al cuadro italiano hacia la última instancia de la competencia europea, luego de eliminar a Leicester City. De esa forma, el ‘Giallorossi’ se ganó el derecho de luchar por el título con Feyenoord, que dejó en el camino a Marsella.

Los últimos segundos del encuentro disputado en el Estadio Olímpico de Roma, donde los locales ganaron 1-0 en el duelo de vuelta de semifinales del torneo, fueron de mucho nerviosismo para Mourinho. De hecho, el DT no pudo evitar las lágrimas antes de que el árbitro haga sonar su silbato para finalizar la contienda.

Mourinho hace historia

Mourinho, alcanzó este jueves la que será su octava final europea, después de imponerse al Leicester inglés en las semifinales de Conference League (1-0, 2-1 global) gracias al solitario tanto del inglés Tammy Abraham.

Tirana, la capital de Albania, acogerá la final de la Liga Conferencia, que será la octava final europea del técnico luso después de dos finales de Liga de Campeones, con Oporto e Inter de Milan; dos de Liga Europa, con Oporto y Manchester United; y tres Supercopas de Europa, todas perdidas.

El setubalense ostenta el récord de ser el entrenador con más semifinales de la historia y el primero en alcanzar finales de Champions League, Europa League y Conference League. Puede convertirse, además, en el primer entrenador de la historia en levantar este trofeo.

Tras la eliminación del Atalanta ante el Leipzig en la Liga Europa, Roma es el único equipo italiano con opciones de levantar un título europeo, algo que no ocurre desde 2010, cuando el Inter ganó la Liga de Campeones en el año de su triplete histórico, precisamente con Mourinho sentando en el banquillo.