Como cada 8 de diciembre, Huanchaco recordó a los Potrillos. Trujillo es Alianza Lima. | Foto: Johnny Aurazo / GEC
Homenaje blanquiazul
Johnny Aurazo

Hay una herida que nunca cerrará en la piel de todo . Es un dolor que el tiempo tampoco repara ni reparará. Cada 8 de diciembre, el corazón llora y recuerda con nostalgia a aquellos quimbosos ‘potrillos’ que ni la muerte pudo vencer.

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Huanchaco volvió a ser ese pueblo donde se recuerda con fervor religioso a Marcos Calderón, a sus 16 pupilos capitaneados por José ‘Caíco’ Gonzales Ganoza y a su comando técnico; a Eugenio Simonetti y a los otros siete barristas que dejaron la garganta aquella tarde del triunfo en Pucallpa; a Washington Gómez y a los demás dirigentes.

A las 11:30 de la mañana, decenas de camisetas blanquiazules abarrotaron el Santuario de la Virgen de la Candelaria del Socorro de Huanchaco, un templo que se ubica en la cima del balneario y como si fuera Matute, llora también con dolor cuando se escuchan los nombres de Luis Escobar, Alfredo Tomassini o José ‘Pelé’ Casanova. “¡Viva Alianza!”, exclamó el párroco Bernardo Sánchez.

Sentido homanaje en el mar

Tras la tradicional misa, que culmina siempre con el festejo triste de Augusto Polo Campos y las gargantas dilatadas de tanto cantar con el corazón estrujado, el muelle de Huanchaco volvió a ser escenario de un homenaje único en el país. Dieciséis pescadores, montados en sus ancestrales caballitos de totora, llegaron hasta la punta del embarcadero para luego dejar en el mar ofrendas florales en honor a los caídos en las aguas de Ventanilla.

“Tomás Farfán Farfán, César Susoni Martínez, Milton Cavero Carozzi...”, clamó minutos antes Mario Alberto Pérez Merino, presidente de la ASALT (Asociación de Simpatizantes de Alianza Lima Trujillo), compadre del “Nene” Cubillas y de memoria inquebrantable sobre lo sucedido aquel fatídico martes de 1987.

“El pueblo de Alianza jamás los olvidará”, replicó Evaristo Leytón Venegas, otro aliancista que lleva los colores del club tatuados en la piel. Él es también presidente de la ASAL Huanchaco y, sobre todo, autor de este sentido y póstumo homenaje a los mártires del Fokker.

Treinta y cinco años después de la tragedia, Tito Moreno Morales, uno de los fundadores de Brigada Grone, comentó que los ‘potrillos’ de Marcos Calderón vivirán siempre en la memoria del corazón y en las retinas permanecerán, indelebles, su picardía y amor por la blanquiazul. ¡Arriba Alianza!, vitoreó.

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