Redacción EC

El periplo de 23 días de la llama olímpica está por llegar a su fin. El gran recorrido comenzó en Moscú y terminará este miércoles en , sede de los primeros que organiza Rusia. Unas 14 mil personas cargaron la antorcha durante el trayecto. Serán los juegos más caros de la historia, con una facturación de 50 mil millones de dólares.

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, alabó este martes en Sochi al presidente ruso Vladimir Putin, gran artífice de los Juegos 2014, pero poco explícito sobre el encendido de la llama el viernes en la ceremonia de apertura.

Putin, que hizo de estos Juegos una operación de prestigio personal, había declarado antes que no estaba implicado en la elección del deportista o la personalidad que encenderá el pebetero en el estadio Fisht, construido al borde del Mar Negro.

Algunos medios de comunicación rusos indican que la elegida será la campeona olímpica de gimnasia rítmica en el 2004, Alina Kabaeva, quien tendría una relación íntima con el mandatario.

“Estoy al corriente de ello. Dmitri Peskov (el portavoz del Kremlin) me ha hablado”, declaró Putin en referencia a las especulaciones sobre la elección de la persona que alumbrará el pebetero olímpico.

El presidente ruso descartó también ser el elegido. “Tenemos muchos deportistas de renombre en los deportes de invierno, conocidos en el mundo entero, y no voy a implicarme en ese proceso. Yo no represento a los deportes de invierno. Soy simplemente un aficionado”, señaló.

Pero en un documental que será difundido el viernes por la cadena de televisión pública Rossia 24, tras la ceremonia de apertura, Putin, filmado en las pistas con esquíes en los pies, declara: “Me es particularmente agradable ver lo que pasa aquí, porque elegí personalmente este lugar” para organizar los Juegos.