Claudia Paan

El 2016 cerró con una noticia que movió el mercado de clínicas privadas. Luego de casi cuatro años de búsqueda, la clínica Ricardo Palma encontró un socio estratégico para reforzar su oferta y competitividad. ¿Quién logró convencer a sus accionistas y hacerse del 50% de participación? El grupo hospitalario Quirónsalud de España.

Así, desde hace dos meses la firma –la más grande del país ibérico– está en Lima organizando todas las piezas para potenciar su operación en el Perú. Y esta misión le ha sido encomendada a Mario González quien, luego de haber sido director de Planificación y Evaluación Asistencial del grupo, asume la gerencia general de la clínica Ricardo Palma.

En sus dos primeros meses al frente de la clínica, Mario González se ha centrado en conocerla perfectamente para solucionar problemas y saber qué camino tomar en los próximos años. (Foto: Hugo Pérez/El Comercio)

En su primera entrevista a un medio local, el ejecutivo señaló a Día1 que si bien estaban al tanto de la situación del mercado y la importancia de la clínica, en este tiempo se han centrado en conocerla más para poder identificar aquellos problemas por resolver.

“Tenemos una gran fortaleza en la práctica clínica (...), pero queremos reforzar todo aquello que se refiere al contacto con el paciente fuera de la consulta médica. Específicamente el tiempo de espera”, remarca.

Así, la clínica buscará que los trámites que tomaban de 30 a 35 minutos, pasen a un tiempo de 3 minutos. Ya han logrado que algunas áreas lleguen a los 5 minutos, como el encargado de las órdenes de atención. A fines de este primer semestre esperan haber reducido el tiempo en toda la cadena. La idea es que el paciente no espere más de 15 minutos en ser atendido.

Clínicas en Perú: un sector competitivo. (Elaboración: El Comercio)

“Queremos que la experiencia del paciente cuando llegue a uno de los hospitales del Grupo Quirónsalud sea positiva, en el cual las esperas sean cortas, el trato sea agradable, los trámites se realicen con facilidad y esto culmine en una atención médica excelente”, remarca.

Si bien González indica que gran parte de este objetivo se alcanzará con el apoyo de su personal, la clínica implementará una historia clínica electrónica y una única central de atención de citas (telefónica y vía página web). Ambos proyectos verán la luz este año.

Adicionalmente, la firma está elaborando un plan de ampliación y remodelación de algunas áreas de la clínica y otro de renovación tecnológica. ¿Cuáles y de cuánta inversión estamos hablando? Esto es algo que González prefiere aún no comentar.
Lo que sí pudo adelantar es que esta nueva era de la clínica comprenderá un cambio en su imagen visual, algo que podríamos estar viendo en los próximos días. 

MÁS ALLÁ DE SAN ISIDRO
Mientras que otras clínicas –apoyadas en las espaldas financieras de los grupos económicos que las comandan– realizaban grandes planes de expansión entre el 2013 y 2015, la clínica Ricardo Palma decidió centrar todos sus esfuerzos en su sede principal en San Isidro.

La entrada de un socio estratégico sería –informaron en su momento– la plataforma de crecimiento no solo en número de locales, sino también de su prepaga Plan Salud. Es más, hasta el 2015 tenían proyectos y anteproyectos desarrollados fuera de Lima con planos y terrenos en zonas como el Callao.

Consultado sobre estos temas, Mario González puso paños fríos. Si bien Quirónsalud no descarta la posibilidad de construir una red de clínicas en el país en un futuro, esto no está entre sus planes actuales. El foco sigue en San Isidro.
¿Y qué pasará con los centros médicos de Comas y Plaza Lima Sur (Chorrillos)? El nuevo gerente general mencionó que los están evaluando para saber si los van a potenciar, conservar o desprenderse de ellos.

Las expectativas de los accionistas de la clínica y de Quirónsalud son muy altas con esta alianza, la cual –aseguran– aportará valor a ambas entidades y las hará más competitivas en una industria que busca conquistar a más pacientes.

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