(Fuente: Topitop)
(Fuente: Topitop)
Leslie Salas Oblitas

Su historia de éxito es más que conocida, al igual que el ímpetu emprendedor que llevó a Manuel, Carlos, Marcos, Armando y a Aquilino Flores a crear Topy Top, una de las exportadoras de más grandes del país, y el ‘’ del mismo nombre (parte de Trading Fashion Line) hace 35 años. No obstante, en la última década y, especialmente desde el 2014, la cadena minorista ha aparecido en las noticias más por sus constantes cambios de gerentes generales que por sus avances comerciales.

Por sus filas han pasado Julio Contreras, quien dirigió el relanzamiento de la marca y la expansión regional hacia Venezuela y Colombia, e hizo que fuera considerada una suerte de ‘Zara andina’ por su propuesta de moda; César Vargas, quien llevó a que la empresa duplicara sus ventas en cuatro años, replegó la operación regional y se concentró en la expansión local; y Juan Boria, su último CEO, con el que los hermanos Flores ya parecían haber hecho ‘click’, considerando sus esfuerzos para contribuir en mejorar en 43% el ebitda del 2017 versus el año anterior (cuatro veces superior al presupuesto) y de crear la gerencia de control de gastos, entre otros pasos.

Esta última movida ha encendido las sirenas de alarma sobre la rotación en la alta gerencia y deja entrever que existen tareas pendientes en la profesionalización de la empresa. Por ejemplo, Día1 pudo saber que el directorio de la empresa, aún formado por los cinco hermanos Flores, tiene injerencia en decisiones propias de la gerencia.

MOMENTO CLAVE

Para Arnaldo Aguirre, gerente de Cuentas de la consultora Arellano, si bien las familias emprendedoras tienen méritos y fortalezas, llega un momento en la empresa en el que las competencias del emprendedor, más allá de ayudar, pueden entorpecer. “El emprendedor es necesario en el arranque de un negocio, pero cuando este ya es maduro lo que se necesita es profesionalizarlo”, asegura.

Esa no es una tarea sencilla, anota el consultor, porque es como dejar tu casa en manos de un tercero y ejercer otras funciones. Sin embargo, Aquilino Flores, fundador de Topitop, revela a Día1 que van a trabajar en la profesionalización integral. Indica que en los últimos años ya han pasado de ser una organización familiar a una de carácter corporativo y han implementado un protocolo familiar para asegurar una futura sucesión ordenada de la segunda generación, anota.

Flores agrega que estas acciones, pese a los cambios gerenciales, le han permitido a la cadena permanecer en el mercado, competir de igual a igual con las departamentales con resultados positivos y con el respaldo de la banca, cumpliendo con las metas establecidas.

Por ahora, revela, que van a tomarse el tiempo necesario para seleccionar a un nuevo CEO a su medida, es decir, alineado a las metas establecidas por la organización y el directorio y, sobre todo, a las nuevas tendencias del mercado que demanda una moda rápida y accesible en término de costos. Martín Klaua, actual gerente corporativo del grupo peruano y abocado a la división industrial Topy Top, asumirá interinamente las funciones gerenciales del ‘retailer’.

OTROS DESAFÍOS

Profesionalizar la empresa no es la única tarea por resolver de los hermanos Flores, también lo es la adaptación a los dramáticos cambios que se están dando en el ‘retail’, dada la creciente penetración de las ventas por Internet y la llegada al mercado peruano del modelo de la moda rápida y accesible instaurado por las ‘fast fashion’, dice Martín Reaño, socio principal de Reaño Asesores Financieros.

“Es importante que tanto los dueños y la administración de la empresa se pongan de acuerdo en el conjunto de estrategias más apropiadas para poder salir airosos en este nuevo escenario. Además, hay que ser tolerantes a la prueba y error cuando se ensayan modelos de negocio, no pretendamos que maduren en un año”, anota.

Topitop tiene presencia en algunas redes sociales pero aún no está en el e-commerce y esto podría afectar su desempeño futuro, pese al buen posicionamiento de la marca en el mercado peruano y su reconocimiento en la categoría, afirma Paula Goñi, analista de investigación en Euromonitor International.

Aquilino Flores revela a Día1 que para setiembre próximo lanzarán su propia tienda virtual, así como diferentes canales para poder conocer la manera cómo piensan los clientes, a fin de satisfacer sus necesidades.

Pero eso no es lo único, afirma el ejecutivo, ya que en Topitop también trabajan para convertirse en una empresa de omnicanalidad de prendas de moda y semimoda (prendas básicas con un componente de diseño).

Esto, de alguna forma, hará que Topitop cobre más fuerza en el mercado, un mercado mucho más competitivo, en el que el precio y la conveniencia imperan y en el que marcas como Zara y H&M influyen fuertemente en las decisiones de compra. Definitivamente, estamos en un escenario donde el que se duerme pierde y donde Topitop deberá capitalizar lo ya logrado para seguir en la ruta.

EL IMPACTO DE LAS FAST-FASHION

Aquilino Flores comenta que la llegada de las cadenas de ‘fast fashion’ ha sido un estímulo para la organización, porque los ha obligado a competir con estas directamente y, sobre todo, por la preferencia del segmento joven.

En vista de ello, indica, su oferta de moda se ha incrementado como proporción de la venta total, pasando de una participación del 30% al 40%.

“Este incremento responde a un cambio en el mix de las colecciones, así como la incorporación de colecciones emergentes de rápida producción, proceso en el que contribuyó un ejecutivo español de la principal cadena de ‘fast fashion’ del mundo, con lo que se generó en estos últimos 18 meses un cambio importante en la oferta”, asegura.

Para Arnaldo Aguirre, hoy por hoy, la oferta de marcas de Topitop es muy amplia, lo cual hace que los esfuerzos se diluyan. “Lo mejor es concentrarse en dos o tres marcas, las más exitosas, y trabajar solo en ellas”, recomienda.

La competencia hoy es dura, refiere a su turno Ernesto Aramburú, director gerente de Inversiones y Asesorías Araval, por lo que también aconseja que Topitop debería aplicar nuevos conceptos, en especial el ‘category management’, vinculado al manejo de las categorías y líneas de productos.