El tema de las cabeceras de cuencas no influyó para nada (en la subasta de Michiquillay). Solo Buenaventura lo abordó.
El tema de las cabeceras de cuencas no influyó para nada (en la subasta de Michiquillay). Solo Buenaventura lo abordó.
Juan  Saldarriaga

Redactor de Dia1 y de Economía y Negocios

juan.saldarriaga@comercio.com.pe

El shock de confianza que la economía del Perú tanto necesitaba se produjo el martes pasado en el auditorio de .

Ese día, la agencia estatal adjudicó a la mexicana el proyecto (Cajamarca), el más pretendido por la minería local. Reflejo de ello fue la amplia convocatoria suscitada por la subasta.

De acuerdo a Pro Inversión, fueron 10 las empresas que accedieron a la etapa de precalificación, si bien solo dos llegaron a presentar ofertas: Milpo, con US$250 millones y una regalía contractual de 1,88%; y Southern Copper, que dio el golpe con una oferta de US$400 millones y 3% de regalías anuales.

Elaboración: El Comercio
Elaboración: El Comercio

Esto representa, según estimaciones moderadas, más de US$750 millones que irán a parar a las arcas del Estado y de las comunidades de Michiquillay y La Encañada, por partes iguales.

Juan Luis Kruger, presidente del Comité Minero de la SNMPE, advierte que se trata de un nuevo modelo de desarrollo de proyectos, que nos permitirá crecer en inversión minera.

“Esperamos que después vendrá el desarrollo de Galeno, La Granja, Conga y todo el potencial cuprífero de Cajamarca”, apunta.
¿Cómo se llegó a este exitoso resultado, del cual muchos dudaban?

UN BUEN ASESOR

Juan Carlos Guajardo, especialista en cobre, anota que la fiebre por Michiquillay se explica por la escasez de proyectos disponibles en el mundo. “Que aparezca uno listo para licitarse es atractivo para quienes tienen una visión futura favorable sobre el cobre”, señala.

Pero hay otra razón: la iniciativa de Pro Inversión de asesorarse al más alto nivel para asegurar el éxito de la subasta. El resultado de esta decisión –que ahora la estatal busca replicar en otros proyectos – fue la contratación de Goldman Sachs como asesor exclusivo (desde octubre).

“Goldman aceptó porque Michiquillay le daba upside por ser el cuarto mayor proyecto de cobre sin desarrollar en el mundo. A cambio, se comprometió a no asesorar a ninguno de los postores potenciales, para evitar conflicto de interés”, refiere una fuente cercana a la subasta.

Consecuencia del trabajo desplegado por los equipos de Goldman y Pro Inversión fue la participación de 23 empresas mineras, todas de tamaño mediano y grande, que compraron las bases.

Una de ellas fue Wambao Mining, minera china que la agencia estatal atrajo en un ‘roadshow’ en Beijing, y que precalificó para competir con otras nueve: Hudbay, Minsur, Hochschild, Río Tinto, Teck, Freeport (Exploraciones Antacana), Buenaventura, Milpo (Nexa) y Southern Copper.

Tal era el horizonte cuando la crisis de la vacancia de PPK (diciembre) obligó a Pro Inversión a diferir la adjudicación hasta febrero.

“Hubo una expresión formal de preocupación de más de un postor, pero el tema de cabecera de cuencas no influyó para nada. Solo Buenaventura lo abordó”, relata la fuente arriba mencionada.

En este orden de cosas, la agencia estatal decidió organizar una nueva ronda (enero) para ver si seguía contando con los diez precalificados iniciales, y descubrió que tres habían decidido retirarse, entre ellos Wambao.

CRECIENTE POTENCIAL

“En el caso de Wambao, el problema fue lo ajustado del cronograma, pues en China se requieren muchos meses para tomar una determinación”, anota la fuente.

Viendo que no podía retrasar nuevamente el proceso, Pro Inversión decidió avanzar con los siete postores restantes, número que al acercarse la fecha de adjudicación se redujo a tres: Milpo (que tentaba fortuna por tercera vez), Southern y Buenaventura.

Finalmente, Buenaventura comunicó su decisión de no presentar oferta. ¿Qué la motivó a desistir a último momento?

Según otra fuente del sector, la peruana habría sopesado los problemas sociales, debido a la asociación de su nombre con Yanacocha. Pero lo más probable es que desistiera al no poder asociarse con una empresa de anchas espaldas financieras.

Y es que Michiquillay es mucho más de lo que aparenta. Según estimación oficial, alberga 1.159 millones de toneladas (Mt) con 0,63% de cobre, volumen que Southern usa como referencia para su estimado de inversión de US$2.500 millones al 2025.

Sin embargo, el proyecto continúa en etapa de exploración (es un early stage).

Esto hace suponer al geólogo Miguel Páez, asesor técnico de Michiquillay, que el tonelaje del yacimiento podría incrementarse sustancialmente con más perforaciones.

“Hay informes que sugieren la posibilidad de encontrar hasta 3.000 Mt, por lo que fácilmente puede llegar a 1.500 Mt. El verdadero tonelaje e inversión se sabrá cuando Southern concluya el estudio de factibilidad. Entonces podríamos hablar de hasta US$5.000 millones”, apunta el geólogo.

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