Naím: sector privado no debe financiar a los partidos políticos
Naím: sector privado no debe financiar a los partidos políticos
Jimena De La Quintana

Es considerado uno de los 100 líderes del pensamiento global (Gottlieb Duttweiler Institut de Suiza). Sencillo y amable, disfruta intensamente de la conversación y el debate, no se guarda nada. Venezolano, intenso, crítico, dirigió la revista Foreign Policy durante 14 años, fue director ejecutivo del y es autor de “El fin del Poder”. Día_1 conversó con él antes de su llegada al Perú. Moisés Naím es el encargado de exponer durante la conferencia de apertura de la .


América Latina vivió un ciclo de extraordinario crecimiento y progreso social impulsado por China en gran medida. ¿La región y el Perú tienen que replantearse cómo crecer? 
A nivel mundial la pregunta es si se desaceleró o si se descarriló. La duda es si esto es simplemente un ciclo, aquel donde los países y sus economías se expanden, luego ingresan a un proceso de disminución de su velocidad de crecimiento y después vuelven a crecer. Ese es un escenario y puede ser el chino. 

Otro, es que los problemas estructurales de China sean muy superiores, que a China le cueste retomar el crecimiento de dos dígitos que tuvo por casi tres décadas. Sobre este tema, no hay acuerdo entre los expertos puesto que hay duda sobre los números. Los más críticos dicen que China es una Grecia “turbo cargada”.

(…) No existe duda de que y el Perú van a entrar en una etapa de menor prosperidad. León Tolstoi, en su introducción a Anna Karenina, decía que todas las familias son infelices pero que cada una de ellas lo es a su manera.

Entonces, todos los países de América Latina van a tener que hacer un ajuste a la nueva realidad (…) Creo que Perú está mejor posicionado que otros países, ciertamente tiene una economía más sólida que la de Venezuela, el ajuste que tiene que hacer Perú es menos traumático que el que está teniendo que hacer Brasil.  

¿Pero, es momento de replantear el crecimiento? 
No lo sé, aquí no hay magia. Cuando los gobiernos se ponen a inventar terminan en tragedia, hay que hacer lo que se sabe.

Hay que tener un gasto social eficiente y cuidar de no recortarlo demasiado para que el ajuste no caiga sobre los hombros de los más pobres o de las nuevas clases medias que acaban de aparecer. Perú tiene áreas importantes donde el Estado es muy precario o prácticamente inexistente, me refiero a escuelas, hospitales, infraestructura. (…)

Existe la necesidad de diversificar la economía. Perú es percibido internacionalmente como una sociedad que habita sobre una gran mina. La minería seguirá siendo importante en el Perú, pero es crítico y urgente que se acelere y profundice la diversificación de su actividad económica, especialmente su actividad exportadora, la de exportaciones no tradicionales.  

En esta etapa de desaceleración podrían perderse los avances en el aspecto social. ¿Cómo disminuir este riego? ¿Perú está en la capacidad de hacerlo?
Absolutamente sí, siempre y cuando los políticos y los líderes de la sociedad, la sociedad civil, los medios de comunicación, estén muy alertas a que el ajuste no caiga desproporcionadamente en los hombros de quienes menos tienen y que no haya retroceso en los avances sociales que se han hecho en el Perú durante los últimos años. La expansión de la clase media, por ejemplo. 

El riesgo de perder lo avanzado ¿cómo impactará la forma de hacer política? ¿Se van a reperfilar las estrategias populistas? 
América Latina se benefició en la última década de dos súper ciclos: el de los commodities (altos precios de las materias primas) y el financiero (dinero abundante y asequible). La abundancia creó un tercer súper ciclo que duró hasta 15 años, el ciclo del hiper populismo, un populismo ‘turbo cargado’. El ejemplo más extremo es Hugo Chávez, pero también lo vimos con Lula Da Silva, la familia Kirchner, Dilma Rousseff.

El populismo es muy difícil que desaparezca de América Latina, forma parte de la cultura política de la región, pero lo que sí terminó son esos excesos de populismo. Va a seguir habiendo políticos populistas, pero van a tener menos dinero para poder violentar las reglas básicas de la economía.

¿Las empresas privadas deben financiar los partidos políticos y sus campañas electorales? 
No, detesto esto. Creo que la corrupción en la región es un cáncer, pero creo que el peor cáncer es la corrupción del sistema de financiamiento político. Toda la corrupción es mala, pero la peor, la que carcome realmente al sistema y a la democracia, es la que está asociada a cómo en América Latina y en otras partes, se financian las campañas electorales y partidos políticos. Soy partidario de que financie el Estado, financiamiento público a los partidos más importante según las encuestas. También soy totalmente partidario de un solo período sin reelección y que después ni él [el presidente] ni sus familiares más cercanos puedan acceder a la presidencia. Creo que en América Latina hace un daño terrible la propensión a la reelección de los presidentes. Los trucos para cambiar las constituciones, para darles más tiempo en el poder, son malos y creo que eso está asociado con el financiamiento de los partidos políticos y de las campañas electorales. 

[Lea la segunda parte de la entrevista a Moisés Naím el lunes 30 en la edición especial sobre  la CADE 2015 de Día_1.]