(Foto: Agencias)
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Manuela Zurita

El martes pasado por la mañana, una de las veredas contiguas a la estación Rosario de Villa del Metropolitano, en Chorrillos, amaneció con dos carpas de la municipalidad homónima enfrentadas: en una habían mesas con enfermeros con trajes, guantes, mascarillas y lentes; en la otra, una sala de espera improvisada con pacientes, sentados en sillas de plástico. Al costado, en una especie de corralito de vallas de acero, varias personas (minutos antes peatones) con el rostro desencajado y en un silencio profundo pues acababan de enterarse que eran pacientes COVID-19 positivo, después de pasar por un tamizaje de la enfermedad.