De ex ministro a ex ministro: Castilla responde a Carranza
De ex ministro a ex ministro: Castilla responde a Carranza
Gonzalo Carranza

Director general de LLYC Lima

En conversación con El Comercio, el ex titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), , responde sobre las críticas que vertió el exministro de Economía del segundo gobierno aprista: .

—El ex ministro Luis Carranza dijo el domingo en “Perú 21” que se han desperdiciado cinco años de crecimiento. ¿Cuál fue su impresión?
De sorpresa, pues muchas de las acciones que se han llevado adelante en estos cinco años responden a políticas de Estado iniciadas hace mucho.

—¿Cree que la visión de Luis Carranza no es objetiva? 
Personas que tienen credibilidad, como Luis Carranza, deben dar mensajes que se sustenten en información fidedigna y con datos, no lanzar afirmaciones que no son respaldadas por los hechos. 

Un área que se menciona en aquella entrevista es la inversión de los gobiernos subnacionales y allí el gobierno ha hecho un gran esfuerzo para que se mejore el nivel de ejecución.

También ha trabajado en mejorar la calidad de la inversión en los programas sociales, con reconocimiento internacional. Y hay una fijación con el [aumento del] gasto corriente. El objetivo ha sido recuperar el capital humano perdido tras muchas décadas y esto ha involucrado reasignar el presupuesto hacia gasto corriente, sin quitarle recursos a la inversión pública. 

Luis Carranza afirma que falta ambición en la inversión pública por su caída en el 2015.
La ambición siempre ha estado. En lo que va de este gobierno la inversión ha crecido en un 45%. Cuando el gobierno entró en el 2011, el ratio de inversión pública/PBI era 4,8% y hoy está en torno del 6%. La caída que mencionas es coyuntural y ocurre cada vez que hay cambio de gobiernos subnacionales, pero  eso ha mejorado.

En la transición del 2011, los gobiernos regionales gastaron el 61% de su presupuestos y los locales, el 59%; en la transición del 2015, gastaron 71% y 83%, respectivamente. 

—Si nos remitimos a datos duros, vemos caídas en la competitividad, la productividad y la creación de empleo. 
Discrepo de esa afirmación. Se ha hecho un gran esfuerzo por sembrar políticas de Estado con visión de largo plazo: mejorar el capital humano, con inversiones fuertes en educación y salud, e introducir meritocracia en la administración pública. Volvamos al debate de que hay mucho gasto corriente: ¿cómo se pretende mejorar el capital humano sin aumentar el sueldo de los maestros, sin dar becas a los estudiantes, sin capacitar a los docentes o sin dar mantenimiento a las escuelas?

Todos estos rubros son gasto corriente. […] También ha habido una apuesta por invertir en infraestructura. El Gobierno ha hecho una alianza muy profunda con el sector privado.
 
—El impacto de las inversiones en capital humano e infraestructura se verá en el mediano plazo. ¿Qué se hace en el corto plazo?

Se le ha dado facultades a Indecopi para sancionar a funcionarios que introducen barreras burocráticas a la inversión. También se han perfeccionado los instrumentos para hacer más rápidas ciertas certificaciones, como el caso del Senace, que ha lanzado su ventanilla única recientemente.

También hubo esfuerzos importantes para flexibilizar el mercado laboral, pero no fueron acompañados por el Congreso. Es una de las grandes reformas pendientes.

—¿Qué se pudo hacer mejor?
Lo que ha faltado, quizá, es velocidad.[...]. Había muchas ideas, y se tuvo que construir la capacidad para entrar a un ciclo de proyectos de inversión pública, lo cual tomó tiempo. 

—Hay una cifra cruda: la anemia se ha incrementado en este gobierno, de 41,6% en el 2011 a 43% en el 2015.
Hubo un incremento, ciertamente, que se ha ido corrigiendo. Pero también [la lucha contra] la anemia va acompañada por políticas públicas, como los programas de incentivos a los gobiernos regionales para la reducción no solo de la anemia, sino de la desnutrición crónica infantil.

Este indicador se encontró en 20% y nuestra meta al 2016 era reducirlo a 10%. Estamos al 2014 en 14,6%, no hay cifra del 2015 aún. Esa meta continúa vigente. Hay ámbitos donde se pudo hacer mejor las cosas. Pero es mezquino negar los logros del gobierno. 

—En términos de capital humano, el ex ministro Carranza consideró desmesurado el presupuesto de Beca 18.
Este es un ejemplo de cómo se utiliza información errada. El presupuesto de Beca 18 es 600 millones de soles, no 1.000 millones como afirma [Carranza] y, el presupuesto de las universidades no es 1.500 millones, es 4.500 millones de soles. Jugar con cifras o no tener cuidado y prolijidad con ellas lleva a conclusiones erradas. 

En lo que se refiere a Beca 18, ha sido evaluado el 2013, hay una evaluación en curso el 2016. En la evaluación del 2013, que es independiente, lo que se muestra son mayores rendimientos, una mayor permanencia de los becarios en universidades e institutos educativos, a diferencia de los no becarios.

La tasa de permanencia de los becarios de Beca 18 en universidades es 81% frente a 68% de no becarios, lo que contradice las cifras de deserción comentadas por el ex ministro Carranza. La cifra es más sugestiva en lo que se refiere a la permanencia en institutos superiores donde los becarios de Beca 18 permanecen en un 95% frente al 65% de no becarios.  

—En El Comercio, el economista Gianfranco Castagnola afirmó que al inicio del gobierno hubo una retórica que desdeñaba la importancia de la inversión privada.
Un gobierno que logra más de 30 proyectos de asociación público-privada (APP), movilizando recursos por más de 20 mil millones de dólares, no creo que sea un gobierno que ningunee a la inversión privada. Un gobierno que apuesta por perfeccionar sus herramientas de obras por impuestos y APP no es un gobierno que ningunee al sector privado. 

—El próximo gobierno recibe un déficit fiscal. ¿El margen de maniobra no será limitado?
Lo importante cuando uno habla de la sostenibilidad fiscal y la solvencia de un país es mirar los niveles de deuda pública, que en el Perú son de los más bajos del mundo. Tenemos una deuda pública en torno del 20% del PBI y, si uno le deduce todos los activos que tiene el Tesoro Público, [estaría] por debajo del 5%. Solo Chile, en toda América Latina, tiene niveles por debajo de los nuestros. Colombia tiene el doble, Brasil tiene tres veces más.

—¿Por cuántos años más sería prudente manejar un déficit? 
Todo tiene su límite. Hay una posición deficitaria que se va a ir revirtiendo en el tiempo, las cifras oficiales muestran una reducción gradual hasta converger de vuelta a la regla fiscal, que es de 1% de déficit estructural, eso es lo prudente. No hay ninguna calificadora de riesgo que haya mostrado preocupación.