Paola Villar S.

Jorge Montenegro, titular del Ministerio de Agricultura y Riego (), dijo estar en conversaciones con el gobernador regional de , Manuel Llempén, para ver la posibilidad de transferir a su sector la ejecución del proyecto . El objetivo es que se pueda ejecutar la obra bajo un mecanismo de Estado a Estado -similar al de los Panamericanos-.

No obstante, la última adenda anunciada la semana anterior por la gestión de Llempén para destrabar el proyecto aún incluye a la constructora Odebrecht (involucrada inicialmente con la obra) para que la empresa ejecute y culmine con la construcción de la presa Palo Redondo. En ese sentido, Montenegro opinó que esta no debería aprobarse.

“Hemos sido enfáticos y claros que nunca más [trabajaremos] con Odebrecht. El presidente [Martín Vizcarra] ha sido bien claro. Nosotros no vamos a aceptar trabajar con ellos bajo ninguna naturaleza”, indicó a El Comercio.

Sin embargo, el ministro aclaró que su sector no tiene la competencia para decidir si se aprueba o no la adenda. “Nuestro punto de vista, y adelanto opinión en ese sentido, [es que] no debería ir [la adenda]. Sin embargo, nosotros no tenemos la competencia [para decidir]. La competencia es regional y del MEF. Sí opinamos para que esta obra, que es emblemática, se acelere y pueda ser tomada en consideración para poder ejecutarla”, dijo.

ESQUEMA DE GOBIERNO A GOBIERNO

Montenegro explicó que, como salida al problema de la adenda y posibilidad de que el gobierno emblemático se desarrolle, el Minagri puede entra a tallar en la ejecución de Chavimochic para celeridad a la obra y la posibilidad de probar otro método de ejecución. En esa línea, las conversaciones que Llempén tuvo con el ministro apuntarían a que el gobierno de La Libertad ceda el proyecto a su sector.

La única manera de acelerar los procesos y tener plazos más cortos sería con un contrato de Estado a Estado, y para eso tiene que elevarse el proyecto para ser unidad ejecutora del Minagri porque la competencia [para concretar este mecanismo] está a nivel sectorial o de Gobierno Central. Los gobierno regionales y locales no tienen esa competencia”, detalló Montenegro.

Como parte de este trabajo, Montenegro explicó que su sector debe realizar un diagnóstico del proyecto para ver en qué situación se encuentra la presa de Palo Redondo; debido a que la infraestructura quedó incompleta. “El enemigo número uno de una infraestructura no culminada son los tiempos; se va degradando. Tenemos que hacer un diagnóstico rápido, un levantamiento, para definir el saldo de obra. Ese saldo de obra es lo que estaríamos haciendo por contrato Estado a Estado, para poder darle cierre a la obra”, agregó.

En ese sentido, reveló que entre la revisión de la nueva adenda; el diagnóstico por realizar; la definición del escenario en el que se encuentra la obra (por la posibilidad de un arbitraje); entre otros procesos, tomarían, por lo menos, un aproximado de 40 meses. “Vamos a hacer lo máximo que se pueda para reducir los tiempos. Pero por lo menos tenemos ese tiempo estimado, que sería el tope de lo que nos demandaría”, remarcó.