Inmobiliarias deben reconvertirse para atender a la clase media
Inmobiliarias deben reconvertirse para atender a la clase media

Aunque la oferta de proyectos de resulta evidente en nuestro tránsito diario por la ciudad, también es cierto que en algunas de las principales arterias de Lima existen inmensos letreros en edificios ya terminados que desde hace más de un año intentan atraer a un comprador.

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Si bien en el segundo trimestre (abril-junio) la venta de viviendas nuevas –cifra que no se veía desde el segundo trimestre del 2012–, dicho resultado se produjo después de tres períodos consecutivos de disminución de las ventas.

La mayor caída en este lapso fue de 38,8% en el tercer trimestre del 2013 y fue, además, la más pronunciada desde el 2010, según la .

A pesar de ello, los precios de las viviendas ofertadas no se reducirán. Por el contrario, seguiremos viendo variaciones al alza. Según , en los últimos años los precios de las viviendas subieron a un promedio de 5% y 6% por año, básicamente por la y la presión de la demanda. Pero en el actual escenario, el alza del costo en la oferta tradicional (Lima) estaría alineada solo con la inflación (entre 2% y 3%)

Sin embargo, George Limache, analista de Binswanger, estima que en el futuro se podrían volver a ver reajustes de entre 5% y 10%, básicamente por el desarrollo de nueva oferta en provincias y en los conos de Lima, en donde existen terrenos disponibles y demanda potencial. “Aunque hay señales de saturación en algunas zonas, es complicado que los precios bajen sustancialmente porque aun cuando el usuario final desista de comprar habrá inversionistas interesados en adquirir el proyecto para rentabilizarlos después de cuatro o cinco años”, dijo.

RAZONES DE PESO
Al respecto, Enrique Zevallos, gerente general de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI Perú), sostuvo que la rigidez en el alineamiento entre la oferta y la demanda (se construyen viviendas que no necesariamente cumplen con los requerimientos de la demanda potencial), así como la dificultad para calificar crediticiamente a los trabajadores independientes, ha terminado por impactar en el mercado, pues se reflejan en mayores cuotas iniciales, tasas de interés y cuotas mensuales. 

A ello se suma que ante mayores precios, la demanda se reduce. “También influyen las menores expectativas, pues a menor crecimiento económico, menor empleo y ventas. Además hay un menor acceso al crédito, especialmente en el NSE C, mientras que el D y E no acceden”, explicó.

Tras descartar la especulación en los precios, Zevallos indicó que la escasez de suelo es uno de los factores que más influye en el encarecimiento de la vivienda, pero los plazos para obtener permisos y la factibilidad de saneamiento también pesan. “Hay muchos segmentos de la red de desagüe que están saturados sin solución a la vista. Y aunque la Ley 30230 exime del requisito de estudio de impacto ambiental en las zonas urbanas consolidadas, algunos municipios siguen exigiéndolo”, concluyó.