Marcel Fort, gerente general de Crecer Seguros. (Foto: GEC)
Marcel Fort, gerente general de Crecer Seguros. (Foto: GEC)
Nicolás Castillo Arévalo

Periodista de la sección de Economía y Día1

Crecer Seguros, la aseguradora del Grupo Pichincha, busca avanzar en la ‘nueva normalidad’ y se alista para diversificar su portafolio así como para llegar a nuevos segmentos de la población. Marcel Fort, CEO de la compañía, brinda los detalles de sus próximos pasos y describe el impacto del COVID-19 en el sector.

-¿De qué manera la inmovilización social afectó al sector?

El negocio de seguros de vida ha experimentado una contracción importante. Las primas de estos seguros acumuladas hasta mayo presentan una disminución del 4,9%, respecto a similar lapso del año pasado. Algunas categorías han sido más afectadas que otras, pero las más golpeadas han sido las coberturas vinculadas a las rentas vitalicias, cuyas ventas cayeron en 48,5%, y la de los seguros de vida individual que se contrajeron en 14,4%. En este grupo también está el SOAT, cuyas ventas descendieron en 22,8%, así como el negocio de seguros optativos ofrecido por la banca, que se redujo a la mitad. Sin embargo, hubo otros negocios que siguieron operando, sobre todo en la categoría de seguros generales.

-En el pago de los siniestros, ¿cuál fue el impacto?

Por el lado de siniestros, se ha presentado una particularidad en la industria: el confinamiento impidió las operaciones de las notarías y, por lo tanto, retrasó muchos trámites, que son necesarios para procesar el pago de siniestros. En el caso de los seguros de vida, sobre todo, estimamos que hay un retraso en el pago de indemnizaciones de aproximadamente un mes. Sabemos que han ocurrido los siniestros porque, históricamente, cada año muere un número determinado de personas de forma natural. Sin embargo, existen los retrasos porque todavía los familiares no han efectuado las reclamaciones.

-Además de las muertes por causa natural están las defunciones por COVID-19, ¿qué impacto han tenido en los seguros de vida?

Las defunciones causadas por el COVID-19 han tenido mayor impacto en las pólizas de desgravamen (seguro que tiene como objeto el pago de la deuda con una entidad bancaria al momento del fallecimiento) y de vida individual. Por ejemplo, a nosotros ya nos llegaron reclamaciones por causa de la epidemia y las estamos atendiendo más rápido de lo regular, porque sabemos que no se pueden obtener algunos documentos. Así, se espera un mayor pago de siniestros por el lado de los seguros de vida. Sin embargo, hay otros productos cuyas reclamaciones han sido menores por el confinamiento, como los seguros vehiculares y el SOAT. Los pagos de siniestros de estos contratos no han aumentado, porque ha habido menor circulación tanto de vehículos como de personas.

-¿La desaceleración del crédito de personas afectó su oferta de seguros de desgravamen?

Los seguros de desgravamen tienen una participación importante en nuestra cartera. La gran ventaja que tienen es que, si bien no han registrado nuevas ventas, la vigencia de los créditos permite que se sigan generando ingresos por estos productos. Felizmente, esta es una de las pólizas que nos amortigua la caída en las ventas. También, el año pasado, como parte de la estrategia de la compañía, diversificamos nuestra oferta de productos y hemos empezado a ofrecer seguros de cauciones (cumplimientos de contratos), rentas vitalicias, pólizas de vida ley, el seguro complementario de trabajo de riesgo (SCTR) y el SOAT. Así, el impacto negativo de la pandemia en la oferta de seguros por canales masivos, felizmente, ha sido compensando, en parte, con los nuevos productos que hemos lanzado.

-Con la pandemia, ¿han cambiado los planes de la compañía?

Prevemos que los seguros, por ejemplo, de desgravamen, no van a tener mucho crecimiento al igual que los seguros que se ofrecen de manera optativa en la banca. Sin embargo, sí aparecen nuevas oportunidades para crecer. Por ejemplo, en los seguros de vida, los productos que puedan tener alguna cobertura complementaria de salud empiezan a ser más atractivos. Por ello, lanzaremos al mercado la primera versión de nuestra plataforma e-commerce en unas semanas. Hoy ofrecemos el SOAT en forma virtual y estamos haciendo unos pilotos con dos entidades financieras para que la venta del seguro de desgravamen sea 100% digital. Ya no se va a firmar ningún papel, todo será virtual, la verificación del DNI se hará con reconocimiento facial.

-¿Qué segmentos están abordando?

Nos estamos dirigiendo al segmento B y C- y a las pymes. No vamos a dirigirnos a las grandes empresas, pero sí estamos buscando a las empresas medianas. Justamente, nuestra plataforma de e-commerce es para dirigirnos tanto a empresas como personas. Vamos a empezar próximamente con la plataforma de empresas y en diciembre tendremos la plataforma de personas. Empezaremos a ofrecer productos de forma directa con pasarelas de pago. Estamos en pleno piloto, imagino que haremos ajustes durante julio y en agosto venderemos con nuestra plataforma de e-commerce.

-¿Cuáles son sus expectativas de venta en la nueva plataforma virtual?

El SOAT empezó a ofrecerse de forma electrónica y hoy el 60% de sus ventas se realiza por este canal, creo que lo mismo pasará en el comercio electrónico de seguros. Hay productos en los que el broker seguirá participando y productos y negocios en los que el broker no participará. Con las plataformas se busca diversificar la oferta de canales y la coyuntura está acelerando el proceso. Así, vamos a estar preparados tanto con la diversificación de productos como de canales.

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